En términos exclusivamente económicos, la malaria supone un 10% de la carga que soporta África. Sin embargo, la mayor organización internacional que lucha contra la pobreza global, el Banco Mundial, tiene un programa contra el paludismo deficiente y lleno de puntos oscuros, según un artículo publicado en 'The Lancet'.
El trabajo, realizado por especialistas en salud pública de
prestigiosos centros de investigación de EEUU, Canadá, Bélgica, Reino Unido y
África, incluye una serie de graves acusaciones al organismo financiero. La
última estrategia de la institución para abordar la enfermedad cubre el periodo
entre 2005 y 2010.
"Creemos que este plan es inadecuado para dar marcha atrás a la problemática
historia de abandono de la malaria por el Banco Mundial", escriben los
investigadores en la publicación médica británica.
El informe, publicado con motivo del Día Mundial de la Malaria, enumera las
principales críticas: fracaso en los últimos cinco años de los intentos por
aumentar la financiación para el control del paludismo; utilización de datos
epidemiológicos falsos para afirmar el éxito de las iniciativas desarrolladas en
África y aprobación de "tratamientos clínicos obsoletos".
El principal bloque de reproches afecta al principal programa que ha puesto en
marcha hasta ahora el Banco Mundial en este campo, la iniciativa llamada 'Roll
Back Malaria', lanzada hace ocho años. De acuerdo con el informe del Lancet, la
aportación prevista -entre 300 y 500 millones de dólares- no sólo no se cumplió
sino que se dijo haber hecho a partir de una contabilidad "opaca y
contradictoria", las palabras que utilizan los autores del trabajo.
Un 'retoque' en las cifras
Por ejemplo, entre 2001 y 2002 el Banco Mundial 'retocó' las cifras invertidas
de 450 millones de dólares, en principio dedicados en programas contra la
malaria, a 200 millones. La cifra de países que se habrían beneficiado se
recortó de 46 a 25. El informe se refiere a estas modificaciones de los datos
como "una marcha atrás" en la dimensión del programa.
Ante la falta de datos precisos, diversos especialistas, entre ellos los
firmantes del artículo, pidieron al Banco Mundial una explicación sobre lo que
estaba ocurriendo. "Finalmente, el Banco confirmó nuestras sospechas. En lugar
de aumentar la financiación para África como había prometido, el organismo
suministró evidencia de que había reducido los fondos contra la malaria
globalmente".
Las críticas del informe continúan: la elección de las terapias, los programas
en India y Brasil e incluso el nuevo programa contra la enfermedad, lanzado en
diciembre de 2004, merecen un juicio negativo por parte de los autores. En todos
ellos, un error constante es la utilización de datos estadísticos erróneos, como
la atribución a Kenia en 2002 de 135 muertes por malaria y a Irán 1,4 millones
en 2003.
Cuestionan la estrategia global
Ante la situación de emergencia que supone la malaria, la causa de un millón de
muertes al año, los autores del artículo cuestionan la estrategia global del
organismo financiero y recomiendan que se convierta exclusivamente en un
financiador de proyectos realizados por instituciones "con capacidad para salvar
vidas con mayor rapidez".
En un documento publicado también en 'The Lancet', el Banco Mundial niega las
principales acusaciones del informe, que califica como malentendidos e
imprecisiones, y afirma estar abierto a las críticas "basadas en hechos bien
documentados y en la evidencia científica".
Entonces, ¿qué ocurre realmente con el programa contra la malaria de la
principal institución global para la lucha contra la pobreza?
En un editorial, 'The Lancet' elude dar una respuesta y aborda en cambio los
retos del futuro. La declaración de Abuja del 25 de abril de 2000 reclama la
reducción a la mitad de la malaria en África para 2010. Entonces será un buen
momento, de acuerdo con el editorial, para hacer un juicio completo de la labor
realizada por el Banco Mundial.
Fuente: Elmundosalud
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Año VII, N° 118, Mayo 2006