Científicos han encontrado rastros de una bacteria "adicta al calor" que podría vivir en el fondo de un lago congelado en la Antártida.
Según reportes de los especialistas, el acuatorio es el lago
Vostok, el más grande de los de su tipo en ese contiente, cuyas aguas cubiertas
por una capa de tres kilómetros de grosor podrían estar aislados de la atmósfera
del planeta desde hace 15 millones de años.
Como la bacteria hallada es termofílica (buscadora del calor), tal vez podrían
existir conductos de ventilación en el fondo del lago y trascendió que el
estudio de otro bloque de hielo de este lago podría revelar si existe vida en
sus aguas.
Se estima que existan cientos de lagos bajo la gruesa capa de hielo de la
Antártica, pero el Vostok es el mayor con una superficie de 14 mil kilómetros
cuadrados.
Hasta la fecha, el hombre no ha podido llegar hasta las aguas de este reservorio
y sólo se conoció su existencia mediante la aplicación de un radar cerca de su
superficie.
Los expertos quedaron sorprendisos de encontrar esa bacteria, pues estimaban que
hallarían vida adaptada a conidiciones frías, pero encontraron lo opuesto.
Se afirma que son restos genéticos de una bacteria que usualmente se reproduce a
temperaturas entre 50 y 60 grados Celsius y, por ello, los investigadores creen
que el lago Vostok podría tener una suerte de sistema de calefacción en su
fondo, y ser más activo de lo imaginado.
Fuente: Prensa Latina
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Año VII, N° 117, Abril 2006