Una espina dorsal lesionada pierde su capacidad para regenerar las células que producen la mielina, conduciendo a la parálisis.
Las células madre reparan el tejido de la médula ósea y ayudan
a restablecer su funcionamiento en animales de experimentación lesionados, según
un estudio realizado por investigadores del 'Toronto Western Research Institute'
y la Universidad de Toronto (Canadá) que se publica en la revista The Journal of
Neuroscience. Los descubrimientos podrían conducir a nuevos tratamientos para
personas con lesiones de la médula espinal.
En la misma investigación, los científicos también descubrieron que realizar el
trasplante de células madre durante los momentos posteriores a la lesión podría
ser más eficaz que retrasarlo en el tiempo.
Los investigadores utilizaron células cerebrales de animales adultos etiquetadas
con un marcador fluorescente que les permitía rastrearlas una vez que eran
trasplantadas a animales cuyas médula espinal habían sido lesionadas. Las
células madre trasplantadas hasta dos semanas después de la lesión inicial
sobrevivieron gracias a una combinación de factores de crecimiento y fármacos
inmunosupresores que los científicos habían desarrollado.
Más de un tercio de las células trasplantadas viajaron hacia la columna
vertebral, donde fueron incorporadas al tejido dañado, se desarrollaron en los
tipos de células destruidas en el lugar de la lesión y produjeron mielina, una
capa aislante alrededor de los nervios que transmite señales desde el cerebro.
Los científicos mostraron que donde las células madre restablecieron la mielina
en la médula espinal, los animales mostraron alguna recuperación y caminaron con
más coordinación.
Según los expertos, otro de los descubrimientos demostrados por el estudio es
que el máximo efecto en el trasplante de estas células se da en los primeros
momentos tras la lesión. El periodo de la aplicación de las células madre
neurales por ello es crítico para el éxito de la terapia en las lesiones de
médula espinal.
Según los científicos, uno de los puntos centrales en futuras investigaciones
será determinar la razón por la que las células madre trasplantadas semanas o
meses después no funcionan o algunas veces ni siquiera sobreviven.
Fuente: J. Neurosci. 2006 26: 3444-3453
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Año VII, N° 117, Abril 2006