La edad es un factor de mal pronóstico independiente en cáncer de mama, según los datos presentados en la V Conferencia Europea de Cáncer de Mama, celebrada en Niza (Francia).


La edad es un factor de mal pronóstico independiente en cáncer de mama, según el análisis de una base de datos de más de 45.000 pacientes que se ha presentado en la V Conferencia Europea de Cáncer de Mama, celebrada en Niza (Francia). "Los factores de riesgo conocidos, tales como tamaño y localización del tumor, estado del receptor hormonal o respuesta al tratamiento, son insuficientes para explicar por qué las mujeres de menos de 45 años tienen mayor probabilidad de fallecer como consecuencia de su tumor", ha señalado Stefan Aebi, del Hospital Universitario de Berna (Suiza), durante su presentación.

Aunque sólo el 10 por ciento de los cánceres de mama afectan a mujeres de menos de 40 años, la mortalidad en este grupo alcanza el 20 por ciento a los diez años, o lo que es lo mismo, una de cada cinco enfermas fallece al cabo de la década, porcentaje que Aebi ha definido como "considerablemente alto".

El análisis de la cohorte de 47.590 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama en estadio 1 recogidas en la base de datos norteamericana SEER (siglas inglesas de vigilancia, epidemiología y resultados) ha estimado que la probabilidad de morir por la progresión de la enfermedad aumentaba un 5 por ciento por cada año menor de 45 que fuera la paciente en el momento del diagnóstico. Así, una mujer de 35 años tenía un riesgo de fallecer un 50 por ciento mayor que una de 45 años o más. Además, se estimó que la supervivencia a los diez años de una paciente treintañera era del 85 por ciento e idéntica a la de una de 60, lo que se interpretó como una reducción considerable de la esperanza de vida de las mujeres más jóvenes. "Los resultados sugieren que la edad en las mujeres jóvenes, por encima de cualquier otro factor, afecta a su supervivencia", confirma Aebi.

Sin embargo, ninguno de los factores de riesgo clásicos ha sido capaz de ofrecer un porqué a la relación edad-supervivencia. "Los factores pronósticos clásicos no son suficientes para explicar la mala evolución asociada a la juventud. Consideramos que una investigación que determine los rasgos moleculares de estos tumores será necesaria para conocer los mecanismos biológicos que subyacen a los carcinomas de mama de cada grupo de edad".

THS y cáncer
Por otro lado, un subanálisis de los datos del Million Women Study, que firman las epidemiólogas Gillian Reeves y Valerie Beral, del Centro de Investigación en Cáncer del Reino Unido, en Oxford, ha encontrado que el uso de terapia hormonal sustitutiva (THS) se asocia a un mayor riesgo de algunos tipos específicos de tumor de mama, pero no de todos.

El Million Women Study incluyó a cerca de un millón de mujeres postmenopáusicas que fueron seguidas durante tres años para valorar el riesgo de desarrollar cáncer de mama tras el uso de terapia hormonal sustitutiva (THS). En 2003 los resultados confirmaron que la THS combinada duplicaba el riesgo de desarrollar este cáncer, mientras que la monoterapia con estrógenos lo aumentaba en un 30 por ciento, comparado con el riesgo de las mujeres que no tomaron terapia de reemplazo hormonal.

Los tipos de tumor de mama asociados al consumo de THS eran el cáncer lobulillar y el tubular. Sin embargo, no se detectó más riesgo de cáncer ductal, ni de carcinoma medular, que es el tipo más prevalente entre mujeres con predisposición genética.

Base de datos 'Cosmic'
El BRCA1 y el BRCA2 explican cerca del 20 por ciento de casos familiares de cáncer de mama, pero dejan sin resolver el 80 por ciento restante. La base de datos Cosmic (siglas inglesas de catálogo de mutaciones somáticas en cáncer) permitirá conocer el 80 por ciento de genes implicados en el cáncer de mama y que continúan sin ser identificados. Cosmic ha sido desarrollada en el Instituto Sanger, en Cambridge (Reino Unido), y se creó en 2004 con carácter público para ofrecer los últimos datos de la investigación genética a toda la comunidad científica y evitar así que se duplicara el trabajo. De momento recoge 538 genes, 124.367 muestras tumorales y 23.157 mutaciones. Su creador, Mike Stratton, confía en encontrar más genes que expliquen la susceptibilidad al cáncer de mama que explica el BRCA1.



Fuente: Diario Médico


   Año VII, N° 117, Abril 2006