Desarrollan una vacuna contra el virus de la gripe aviar, eficaz en ratones.


La primera vez que la cepa H5N1 del virus de la gripe aviar infectó a un ser humano fue en 1997, en Hong Kong. Desde entonces, la Organización Mundial de la Salud ha confirmado la presencia de la letal infección en 160 personas, aunque siempre por contagio con aves enfermas. El temor a que el virus sea capaz de mutar y transmitirse de humano a humano, provocando una pandemia global, ha convertido el desarrollo de una vacuna efectiva en una prioridad científica de primer nivel.

Investigadores de los Centros de Control de las Enfermedades de EEUU (CDC), con sede en Atlanta, y de la Universidad West Lafayette (también en EEUU), han dado un paso más en esta carrera en busca de la vacuna más eficaz para el caso de que esta enfermedad de las aves llegue a convertirse en una epidemia humana de carácter mundial.

Tal y como publican en la edición 'on line' de la revista 'The Lancet' , las ventajas de la inmunización que ellos han probado con éxito en roedores es que no se fabrica en huevos [que se emplean habitualmente como medio de cultivo], sino mediante la modificación genética de un adenovirus, el virus causante del resfriado común .

"Para producir vacunas con embriones de pollo para más de mil doscientos millones de personas en riesgo", explica en el artículo uno de los autores, Suryaprakash Sambhara, "harían falta más de cuatro mil millones de huevos fertilizados". Sin embargo, tratándose de una enfermedad letal para los pollos, mantener el abastecimiento de este material en caso de una pandemia en humanos resultaría todo un problema.

Por eso es importante buscar alternativas de fabricación que, en cualquier caso, no podría comenzar hasta que no se conozca al enemigo a vencer, es decir, hasta que el virus H5N1 no dé el salto a humanos y los científicos sepan contra qué cepa concreta debe ir dirigida esta inmunización.

Lo que han logrado Sambhara y sus colegas es modificar un virus común para que produzca una de las proteínas que componen el virus de la gripe aviar, H5HA, y vacunar con éxito a varios ratones. Los animales sobrevivieron a cepas diferentes obtenidas de humanos afectados en los años 2003 y 2004 en el sureste asiático.

Aplicación real
A juicio de los autores, sus trabajos demuestran que ésta es una estrategia efectiva contra los existentes y también contra los potenciales nuevos virus de gripe aviar, para estar preparados contra una posible pandemia humana y además, aseguran, permitiría acumular reservas suficientes para vacunar a la población.

Sin embargo, Juan Ortín, especialista en gripe aviar del Centro Nacional de Biotecnología (CNB) y autor de una guía sobre la enfermedad editada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) no es tan optimista. "Este sistema evidentemente tiene ventajas", admite a elmundo.es, "pero no sería útil en caso de una pandemia inminente".

En su opinión harían falta años para que una vacuna de este tipo pasase todos los controles pertinentes de seguiridad y eficacia y fuese aprobada por las autoridades sanitarias; "en el caso de una vacuna clásica, que emplea embriones de huevo para cultivar el virus, inactivarlo y después inocularlo, sólo serían necesarios varios meses".

Ortín considera que la publicación del trabajo en una revista del impacto de Lancet tiene más que ver con "la moda de la gripe aviar" que con la novedad que aporta. "Es un buen trabajo, y tiene sus ventajas, pero no hay que olvidar que hoy por hoy no hay ninguna vacuna autorizada que esté basada en vectores", añade, "ésta no es la solución".



Fuente: El Mundo (España)


   Año VII, N° 116, Marzo 2006