Es ilegal que las escuelas receten medicamentos para tratar a los pequeños hiperactivos.


La Cámara de Diputados tiene en análisis varias iniciativas para sancionar a las escuelas que den a sus alumnos, arbitrariamente, medicamentos para controlar la hiperactividad.

Durante el coloquio “El déficit de atención e hiperactividad”, José Ángel Córdova Villalobos, presidente de la Comisión de Salud, comentó que en México alrededor de tres niños presentan este padecimiento. Pero la hiperactividad no puede ser tratada al azar; la condición debe ser atendida por especialistas y es peligroso que en las escuelas les suministren fármacos inadecuados.

Según resultados de la Primera Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica en México (ENEP), publicada en el 2003, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad afecta a entre el cinco o seis por ciento de los niños entre seis y 16 años.

El legislador panista comentó que en muchas ocasiones en las escuelas les dan a los niños fármacos para “aplacarlos”, sin considerar que esto puede acarrearles a los menores otros problemas de salud.

Es ilegal que las escuelas receten medicamentos para tratar a los niños, dijo Córdova Villalobos. Lo correcto es que sean especialistas quienes primero diagnostiquen a los menores para luego tratarlos conforme a su situación.

Por este motivo, la Cámara de Diputados está trabajando para dictaminar diversas iniciativas de ley, a fin de establecer sanciones severas para los educadores que de manera arbitraria recomienden medicamentos para supuestamente enfrentar el problema.

Por su parte, la diputada nuevoleonesa María Cristina Díaz Salazar, del PRI, expuso que dentro de la iniciativa en materia de hiperactividad en los niños se prevé solicitar a la Secretaría de Salud que emita una Norma Oficial Mexicana que codifique su manejo adecuado.

La secretaria de la Comisión de Salud señaló que para emitir esa norma se debe llevar a cabo una extensa consulta entre la comunidad científica, educativa y la sociedad, para que con el consenso de todos se establezcan los criterios correctos y se evite recetar medicamentos inadecuados en las escuelas.



Fuente: Notimex


   Año VII, N° 116, Marzo 2006