Los resultados del Women's Health Initiative Dietary Modification Trial, publicados en "JAMA", muestran que sustituir los alimentos ricos en grasa por alimentos ricos en hidratos de carbono no conduce a un aumento de peso en mujeres posmenopáusicas.
Se ha dicho que las dietas bajas en grasas y altas en hidratos
de carbono son responsables del aumento de la prevalencia de la obesidad en
Estados Unidos. Investigadores del MedStar Research Institute de Washington han
querido comprobarlo, utilizando datos a largo plazo de 49.000 mujeres
participantes en el citado estudio, que tenían edades comprendidas entre los 50
y los 79 años cuando se incluyeron en la investigación, entre 1993 y 1998.
Un tercio de las mujeres participaron en sesiones que promovían una reducción de
la grasa total en la dieta del 20%, consumiendo al menos 5 piezas o platos de
fruta y verdura, y 6 de cereales integrales, pero sin restricción de calorías.
El resto de mujeres recibió información convencional sobre dieta en relación con
la salud.
Durante el primer año, las participantes del primer grupo redujeron su peso,
algo que no se observó en el grupo control. A lo largo del seguimiento de 9
años, el peso medio de las mujeres del primer grupo fue aumentando, pero sin
llegar al nivel que tenía cuando comenzó el estudio y siempre por debajo del
peso medio registrado en el grupo control.
Fuente: JAMA 2006;295:39-49
![]()
Año VII, N° 115, Febrero 2006