Aumentaron un 20% en seis años.
Los problemas cardíacos atacan cada vez más temprano. Por un
lado, debido al impacto de los tradicionales factores de riesgo –como la
obesidad, el tabaquismo y el sedentarismo–, que cada vez se presentan a más
corta edad. Pero también por otros factores no tradicionales –el uso de drogas,
la depresión o ciertas infecciones– que afectan a los jóvenes. Así, el infarto
que se presenta antes de los 40 años está dejando de ser algo excepcional.
“El registro Grace, que consigna la tasa de eventos coronarios de 104 hospitales
públicos y privados de 14 países (entre ellos, la Argentina), muestra que entre
1999 y 2005 la tasa de infarto creció un 19,5% en los menores de 40 años”, dijo
a LA NACION el doctor Enrique Gurfinkel, miembro del comité ejecutivo del
Registro Global Multicéntrico de Eventos Coronarios Agudos (cuya sigla en inglés
es Grace).
“Aunque la proporción de infartos en menores de 40 años ha sido siempre baja, lo
cierto es que en sólo seis años ha habido un incremento notable y llamativo: hoy
representan el 8% del total de los infartos, cuyo promedio de edad está entre
los 66 y 68 años –precisó el cardiólogo–. Esta es una tendencia mundial que
también afecta a la Argentina.”
Para Gurfinkel, que también es jefe de la Unidad Coronaria de la Fundación
Favaloro, parte de este aumento estaría vinculado con factores de riesgo
cardiovascular no tradicionales. “En los porteños, por ejemplo, estamos viendo
muchos casos de infarto en consumidores de drogas, principalmente de cocaína”,
dijo. Esa droga altera el tono muscular de las arterias coronarias, lo cual
predispone a su consumidor al infarto.
“Las adicciones están haciendo crecer el número de jóvenes que padecen un
infarto”, coincidió el doctor Fernando Botto, jefe de la Unidad Coronaria del
Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), que en la última semana atendió
a dos jóvenes infartados de 30 y 34 años; uno de ellos era consumidor de
cocaína. "Hace 10 años era muy raro ver estos casos."
Además, retomó Gurfinkel, "los adictos suelen mezclar drogas: no es infrecuente
que usen cocaína, viagra y algún excitante al mismo tiempo. Y mientras algunas
drogas alteran la actividad plaquetaria y aumentan el riesgo de obstrucción de
las arterias coronarias, otras, como el viagra, pueden reducir la presión
arterial".
Para este cardiólogo, otros factores de riesgo cardiovascular no tradicionales
que pueden estar detrás del aumento de infartos en adultos jóvenes son la
depresión y ciertas enfermedades infecciosas, como la gripe, que tienen un
vínculo cada vez más evidente con los problemas cardíacos.
"A partir de estudios que demuestran que la vacunación antigripal reduce el
riesgo de infarto en la edad adulta, la Organización Mundial de la Salud (OMS)
ha reducido de 65 a 50 años la edad a partir de la cual se aconseja vacunar
contra la gripe -apuntó Gurfinkel-. Por otro lado, un factor que se asocia al
infarto en los jóvenes es la depresión."
Diversos estudios han sugerido que la depresión da lugar a ciertos procesos
inflamatorios que dañan las paredes de las arterias. Así, según la OMS, la
depresión aumenta cuatro veces el riesgo de sufrir un infarto de miocardio.
Peligros convencionales
El aumento del infarto entre los menores de 40 años que revela el registro Grace
también puede explicarse por los tradicionales factores de riesgo
cardiovascular, que cada vez se presenta a más corta edad. Incluso desde la más
tierna infancia.
"Estudios realizados en chicos menores de 15 años muestran que el 50% presenta
estrías grasas en sus arterias; éstas son microscópicos depósitos de grasas que
constituyen la lesión precursora de la aterosclerosis -señaló el doctor Botto-.
Pero otro estudio realizado en menores de 20 años mostró que ya el 8% tenía
pequeños ateromas."
Los ateromas -depósitos de grasa que se forman en el interior de las paredes
arteriales- constituyen un paso más allá de las estrías grasas y forjan el
camino de la aterosclerosis, que progresivamente va obstruyendo los conductos
sanguíneos del organismo.
¿Cuáles son los factores que motorizan el cada vez más precoz desarrollo de la
aterosclerosis? "Los chicos cada vez hacen menos actividad física, se alimentan
peor, fuman más y se ven afectados cada vez más temprano por la diabetes",
respondió el doctor Jorge Tartaglione, jefe del Servicio de Prevención y Calidad
de Vida del hospital Churruca.
Una encuesta nacional realizada por la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP)
reveló que el 80% de los chicos y adolescentes de entre 10 y 19 años no realiza
actividad física, una de las principales herramientas para mantener en forma al
corazón. Ese mismo estudio concluyó que uno de cada cuatro jóvenes (el 26,4%,
más precisamente) tenía exceso de peso.
Los chicos con sobrepeso y obesidad tienen un riesgo de 3 a 5 veces mayor de
sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular antes de cumplir los 65 años,
estimó la Federación Mundial del Corazón, organización sanitaria que el año
pasado dedicó el Día Mundial del Corazón a advertir sobre la necesidad de
comenzar a cuidar la salud cardiovascular desde la más tierna edad.
En cuanto a la diabetes, que, se sabe, aumenta cuatro veces el riesgo de
infarto, un estudio del hospital Garrahan mostró que la mitad de los chicos
obesos que se atienden en el hospital tenía resistencia a la insulina, una
condición que de no ser tratada conduce a la diabetes.
¿Y el cigarrillo? "Una encuesta realizada en colegios porteños muestra que 6 de
cada 10 chicos de entre 13 y 15 años ya han probado el cigarrillo", informó
Tartaglione.
Dado que la aterosclerosis comienza cada vez más temprano, coincidieron
Tartaglione y Botto, "la prevención cardiovascular debe comenzar en la infancia,
principalmente de la mano de hábitos saludables de alimentación y actividad
física".
Fuente: La Nación
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Año VII, N° 115, Febrero 2006