La inhibición selectiva de JNK puede revertir el aneurisma aórtico abdominal, según un estudio de la Universidad de Yamaguchi, en Japón, que se publica en la edición electrónica de Nature Medicine.


El aneurisma aórtico abdominal (AAA) es una enfermedad frecuente entre las personas mayores y cuando no puede tratarse quirúrgicamente deriva en la expansión y posterior rotura de la aorta, lo que implica una elevada mortalidad. Aunque se espera el desarrollo de técnicas no quirúrgicas para el tratamiento del AAA, existen muy pocas opciones alternativas debido a que se desconoce la patogénesis molecular de este trastorno.

Investigadores del Departamento de Biología Molecular Cardiovascular de la Universidad de Yamaguchi, en Japón, han identificado una vía de señalización en la patogénesis del AAA denominada JNK. El tejido de AAA mostró un elevado nivel de JNK fosforilada. "Hemos visto que la JNK programa un patrón de expresión genética en distintos tipos de células que cooperan entre sí para aumentar la degradación de la matriz extracelular mientras suprimen a la vez las enzimas biosintéticas de la matriz extracelular", explica Koichi Yoshimura, coordinador de la investigación, que se publica hoy en la edición electrónica de Nature Medicine.

Regresión
El trabajo, realizado en ratones, indica que la inhibición selectiva de JNK in vivo no sólo parece prevenir el desarrollo de AAA sino que también produce una regresión del AAA ya establecido. De esta manera, el JNK promueve la alteración del metabolismo de la matriz extracelular en los tejidos afectados por AAA y podría convertirse en una nueva diana terapéutica.

"La AAA afecta a cerca del 10 por ciento de los hombres mayores de 65 años y es la décima causa de mortalidad en el grupo de población que supera los 55 años. Cuando no es posible la cirugía, la ruptura es inevitable, ya que no contamos con otra alternativa terapéutica. El diámetro de la aorta es el factor predictivo más fiable de ruptura y no puede prevenirse Por ello, es importante conocer la patogenia de esta trastorno y encontrar nuevas dianas terapéuticas".

Fuente: Nature 2005; DOI: 10.1038/nm1335


Año VI, N° 113, Diciembre 2005