En el trabajo publicado en JAMA han participado 14 hospitales españoles.


Una mayor concentración de oxígeno suplementario durante la cirugía colorrectal reduce hasta la mitad el riesgo de infección de las heridas quirúrgicas, según un estudio del Hospital Clínico de Valencia en el que han participado 14 hospitales españoles. Las conclusiones de la investigación aparecen publicadas en el Journal of the American Medical Association (JAMA). Los expertos explican que las infecciones de heridas quirúrgicas prolongan la hospitalización una media de una semana y aumentan los costes de la atención médica. Estas infecciones son posiblemente las complicaciones graves más comunes de la cirugía y la anestesia.

Según señala el Dr. Belda, jefe de Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital Clínico de Valencia, el estudio muestra que en pacientes que son intervenidos de cirugía mayor abdominal (colon y recto) cuando se les administra una cantidad suplementaria de oxígeno durante la misma y las seis horas siguientes se reduce el riesgo de infección de la herida a la mitad, aproximadamente.

Los resultados coinciden con hallazgos previos y la mayor novedad de este estudio, según Belda, es añadir a los ya existentes un factor más de prevención de la infección de la herida quirúrgica. "Un factor importante ya que supone una reducción del 50 por ciento de las infecciones y por tanto una mejora de los resultados que afecta a la salud del paciente, pero también a los costes en consumo de antibióticos y probablemente al tiempo de hospitalización", señala el científico.

Belda explica que si se unen los resultados de su estudio a los ya publicados en la literatura científica, existe ya una base de 800 pacientes en los que este efecto se ha demostrado. "Por ello, basados en la evidencia, hay que recomendar que en la práctica clínica se aplique oxígeno suplementario, al 80 por ciento, durante la cirugía y de dos a cuatro horas en el postoperatorio inmediato, a los pacientes que vayan a someterse a cirugía mayor de colon y recto”.

El estudio incluyó a 300 pacientes de edades comprendidas entre los 18 y los 80 años que se sometieron a una operación colorrectal optativa en 14 hospitales españoles entre los años 2003 y 2004. Fueron asignados de forma aleatoria a recibir una mezcla de oxígeno y aire con una concentración de oxígeno inspirado (Fio2) del 30 o el 80 por ciento durante la operación y durante seis horas después de la cirugía. Un total de 143 pacientes recibieron un 30 por ciento de suplemento de oxígeno y 148 recibieron el 80 por ciento de suplemento.

Según los científicos, la infección en la localización quirúrgica se produjo en un 24,4 por ciento de los pacientes a los que se les administró un suplemento del 30 por ciento (35 pacientes), y al 14,9 por ciento de los pacientes a los que se administró un 80 por ciento (22 pacientes). Según los investigadores, "descubrimos que el suplemento de oxígeno del 80 por ciento redujo el riesgo de infección en las heridas en un 39 por ciento".

Cuando los investigadores controlaron los múltiples factores relacionados, la reducción en el riesgo de infección asociada con el 80 por ciento de Fio2 fue casi del 54 por ciento. "Los pacientes con infecciones tuvieron estancias hospitalarias más largas y retrasos en la recuperación de su movilidad", explican los autores del estudio.

La investigación ha sido desarrollado en el Servicio de Anestesiología y Reanimación, con participación del Servicio de Cirugía y Medicina Preventiva, del Hospital Clínico Universitario de Valencia. Han participado en él miembros de los Servicios de Anestesiología y Reanimación de 14 hospitales españoles: Galdacano y Basurto (País Vasco), La Princesa y Severo Ochoa (Madrid), Pest Aleixandre y La Fe (Valencia), Nuestra Señora de la Macarena (Sevilla), General (Alicante), Carlos Haya (Málaga), Río Hortega (Valladolid), Virgen de la Salud (Toledo), Clínico Universitario (Zaragoza) y Juan Canalejo (La Coruña). Además ha colaborado en la elaboración y presentación de resultados Daniel Sessler, de la Fundación Clínica de Cleveland y profesor de Anestesiología en la Universidad de Louisville (Estados Unidos).


Fuente: JAMA.2005; 294:2035-2042


Año VI, N° 112, Noviembre 2005