Los resultados del estudio podrían ser de utilidad para el tratamiento de la hipertensión arterial.


El fármaco contra la disfunción eréctil sildenafilo, reduce a la mitad los efectos estimulantes del estrés hormonal sobre el corazón, según un estudio de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos que se publica en la edición digital de la revista Circulation.

Según los investigadores, un total de 35 hombres y mujeres sanos con una media de edad de 30 años y sin signos previos de enfermedad de las arterias coronarias, participaron en un estudio de seis meses. Dentro de un periodo de tres horas, cada participante recibió dos inyecciones separadas de dobutamina, un elemento químico sintético similar a la adrenalina que aumenta la tasa cardiaca y la fuerza de bombeo del corazón.

Entre las inyecciones, los participantes del estudio fueron asignados de forma aleatoria a un grupo que fue tratado con sildenafilo o a un grupo al que se le proporcionó placebo. A todos los participantes se les proporcionó la segunda inyección de dobutamina para ver qué efectos tiene el sildenafilo o el placebo sobre el corazón.

Las medidas de la función cardiaca fueron realizadas antes y después de cada inyección. Esto incluyó lecturas de presión sanguínea, electrocardiogramas y ecocardiogramas, además de muestras sanguíneas para confirmar los niveles de sildenafilo y otras enzimas.

Los resultados mostraron que cada inyección de dobutamina estimuló la función cardiaca, elevando la tasa cardiaca y la fuerza de cada latido cardiaco utilizado para bombear sangre a través del cuerpo.

Según David Kass, uno de los autores del estudio, esta estimulación de cada inyección de dobutamina es similar al aumento de la función cardiaca cuando se produce estrés emocional o derivado del ejercicio, o en enfermedades como insuficiencia cardiaca.

Después de la primera inyección de dobutamina, la fuerza de la contracción cardiaca aumentó un 150 por ciento en ambos grupos. Y en el grupo de placebo, este aumento se repitió después de la segunda inyección. Sin embargo, en el grupo tratado con sildenafilo, el aumento del latido cardiaco disminuyó un 50 por ciento, dando lugar a un menor aumento en el flujo sanguíneo y en la presión sanguínea generada por el corazón en respuesta a la estimulación química.

Según los científicos, entre las inyecciones, la función cardiaca no resultó alterada en el grupo de sildenafilo, demostrando la ausencia de efectos secundarios en el corazón humano en descanso.

Según Kass, estos resultados suponen el inicio de futuros estudios sobre los efectos inmediatos y a largo plazo del sildenafilo sobre el corazón y su capacidad de modificar otros estímulos neurohormonales y de estrés, incluyendo la adrenalina y la hipertensión.


Fuente: Circulation. 2005;112:2642-2649


Año VI, N° 112, Noviembre 2005