La Asociación Americana de Diabetes y la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes cuestionan la existencia del síndrome como tal hasta que exista evidencia científica más sólida.
La Asociación Americana de Diabetes y la Asociación Europea
para el Estudio de la Diabetes han hecho público un comunicado conjunto en el
que cuestionan la existencia del llamado síndrome metabólico, que se considera
como un predictor de enfermedad cardiovascular y diabetes.
Ambas sociedades científicas señalan que el concepto está pobremente definido,
que se utiliza de forma inconsistente y que es necesario llevar a cabo más
investigaciones sobre el mismo.
En el número de septiembre de "Diabetes Care" y de "Diabetologia", publicaciones
de las citadas sociedades, aparece el documento citado, que arroja una mirada
crítica sobre el síndrome metabólico.
Sus autores señalan que los médicos no deberían diagnosticar a personas con el
síndrome ni tratarlo como una enfermedad separada hasta que la ciencia deje las
cosas claras. "No hay ninguna combinación de factores de riesgo que incremente
el riesgo cardiovascular de una persona más allá de la suma de las partes o que
constituya una enfermedad separada", escriben los autores, entre los que se
cuenta Ele Ferrannini, presidente de la Asociación Europea para el Estudio de la
Diabetes.
El síndrome metabólico se define como la presencia de tres o más de los
siguientes factores: amplia circunferencia abdominal, niveles elevados de
triglicéridos, hipertensión, concentraciones bajas de colesterol HDL y valores
elevados de glucosa en sangre.
Un amplio porcentaje de la población norteamericana y europea queda encuadrada
en esa definición, claro reflejo del aumento de la obesidad en la sociedad
occidental. Individualmente, los factores citados se consideran factores de
riesgo cardiovascular, tal como citan las dos sociedades científicas, aunque
señalan que deben ser tratados separadamente y los médicos no deberían
prescribir tratamientos para el síndrome hasta que exista evidencia más sólida
al respecto.
Fuente: Diabetes Care 2005;28:2289-2304
![]()
Año VI, N° 110, Septiembre 2005