El receptor B5, que contienen la mayoría de las células humanas, es la cerradura que necesita el virus herpes simplex para entrar en las células humanas. El B5 y su "llave", una proteína de la superficie del virus herpes simplex, han sido identificados simultáneamente por un equipo italiano y otro de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos. Ambos publican sus conclusiones en el Journal of Virology.


"La mayor parte de las células tienen este receptor B5 para otra función que todavía no se conoce. El herpes simple parece haber desarrollado un modo de adherirse a él y engañar a la célula para introducirle el virus", ha explicado la coordinadora del equipo de Michigan Oveta Fuller, profesora de Microbiología e Inmunología en la citada universidad.

Los investigadores consideran el B5 como el posible talón de Aquiles en la interacción herpes-célula que desencadena la infección. "El receptor puede servir para entender el proceso de infección e, incluso, para ayudarnos a combatirla al atacar este punto vulnerable", ha señalado.

La llave
Al mismo tiempo, un equipo italiano publica en el mismo número del Journal of Virology el hallazgo de una posible "llave" en la superficie del virus herpes simplex que encajaría con la "cerradura", el receptor B5, identificada por el grupo de Michigan.
"Parece que el B5 inicia una nueva clase de receptores virales. A diferencia de otros virus, el herpes simplex ha evolucionado para aprovecharse de las proteínas presentes en las células. Hasta el momento, ningún virus ha demostrado utilizar la fusión con una proteína celular para entrar en las células", han explicado.

La búsqueda del mecanismo de entrada del herpes simplex en las células se ha visto dificultada por el hecho de que el virus sea capaz de entrar en tantos tipos de células distintas. Las múltiples posibilidades de que el virus se uniera a las células convirtió en un complicado enigma el desciframiento del proceso de entrada.

El gen que codifica al B5 ya ha sido secuenciado, pero no caracterizado, dentro del Proyecto Genoma Humano. El hallazgo de su papel y el estudio de su mecanismo de entrada en el herpes simplex hubiera sido imposible de no ser porque el equipo de Fuller descubrió un tipo de célula renal en el cerdo que no podía ser infectada por el herpes.

El siguiente paso fue acudir a la biblioteca del genoma en busca de genes esenciales para la infección del virus herpes simplex, y aislaron la secuencia que codificaba el B5. Posteriormente se las arreglaron para que las células del cerdo la expresaran y vieron que la infección ya era posible.


Fuente: Journal of Virology 2005; 79: 7.419-30, 7.431-37


Año VI, N° 109, Agosto 2005