Las lesiones en el intestino delgado son más habituales entre los niños que sufren abusos, pero también pueden estar provocadas por caídas o accidentes de tráfico, según una investigación que publica The Lancet. Los trabajos efectuados sobre las causas que ocasionan lesiones abdominales son escasos. Esta falta de información complica la distinción entre daños accidentales y los originados por maltrato.


En esta investigación, el equipo de Jonathan Sibert, de la Universidad de Cardiff (Reino Unido), ha buscado la incidencia de lesiones abdominales provocadas por abusos en niños de hasta 14 años. El patrón de daños fue comparado con el que presentaban los niños de la misma franja de edad, cuyas lesiones se originaron por caídas o accidentes de tráfico.

Veinte niños tenían lesiones por abuso y 164 por accidentes (112 por tráfico y 52 por caídas). Los cálculos determinaron que la incidencia de lesiones abdominales por abuso era de 0,90 casos por millón de niños y años entre los 0 y los 14 años y de 2,33 casos en los menores de cinco años.

Cuando se había abusado de ellos, los niños duplicaban la probabilidad de sufrir lesiones intestinales, comparados con los menores accidentados. Además, era seis veces más probable que los niños maltratados sufrieran daños en el intestino que los lesionados en una caída.

Descartar el diagnóstico
"Las lesiones abdominales son una forma de maltrato infrecuente pero grave. No podemos basarnos sólo en ella para hacer el diagnóstico de abuso, pero sí que cuando se sospeche un maltrato se descarte la existencia de lesiones de este tipo", han concluido.

Fuente: Lancet 2005;366: 234-235


Año VI, N° 109, Agosto 2005