El contagio de Chagas por vía oral fue descubierto hace más de 40 años, sin embargo, muchos se enteraron recién este último verano a raíz de un brote detectado en el sur de Brasil de que la enfermedad se puede contraer por la ingesta de alimentos o bebidas.
La transmisión por boca es la cuarta forma de contagio y una
de las más agresivas. Las otras son por la picadura de la vinchuca (vectorial),
en primer lugar, la transmisión madre-hijo (congénita), y las transfusiones o
transplantes. En rigor, el 10% de las muertes por Chagas son consecuencia del
consumo de carnes o bebidas contaminadas con el trypanosoma cruzi (parásito que
causa el mal).
La noticia de que cinco personas habían muerto de Chagas en febrero último a
raíz del consumo de jugo de caña -que se vende frío y es muy popular en Brasil-
encendió la alarma desnudando una realidad que los médicos que trabajan con esta
problemática conocen al dedillo. El cardiólogo platense Rubén Storino, quien
hace 30 años que se dedica al tratamiento y estudio de la enfermedad, dijo a La
Capital que el contagio oral no es nada nuevo. "Se conoce hace más de 40 años y
es una de las cuatro formas de transmisión de la enfermedad más habituales y una
de las más violentas en cuanto a su expresión clínica".
El ingreso del parásito al torrente sanguíneo por vía oral puede causar la
muerte en pocas horas. En algunas personas se produce un cuadro fulminante, en
otras puede aparecer una infección o simplemente fiebre. Además de la ingesta de
jugo contaminado (se sospecha que el problema de Brasil surgió a raíz de
triturar la caña y junto con ella las vinchucas que viven en el interior de la
planta) otra de las formas comunes de transmisión por boca es a través de la
ingesta de carne mal cocida. "El parásito resiste hasta 60 grados y se aloja en
el músculo de animales como la comadreja, el peludo o las liebres, por lo que no
es extraño que los cazadores que consumen la presa se contagien el Chagas",
apuntó Storino.
De las formas de contagio, el de madre a hijo puede ser diagnosticado mediante
un test durante el embarazo, mientras que se redujo totalmente la posibilidad de
adquirir la enfermedad a través de una transfusión. "Los controles son muy
estrictos desde hace varios años; no hay riesgo de contagio para el receptor de
la sangre de bancos, que es debidamente analizada". Sin embargo Storino se
lamentó de que en el caso del donante con Chagas "su sangre se descarta pero
lamentablemente nunca se entera de que es portador".
Causas y síntomas
El Chagas es una enfermedad silenciosa y sus síntomas pueden demorar años en
aparecer. Algunas personas se infectan en la niñez y tienen los primeros
problemas de salud después de los 40 años. Entre los más frecuentes aparecen las
cardiopatías (entre el 30 y 40% de los casos). El problema cardíaco derivado de
la enfermedad produce arritmias y el agrandamiento del músculo cardíaco.
Algunos registran síntomas en la primera etapa de la enfermedad pero como son
comunes a otras dolencias pasan inadvertidos. Fiebre, dolores musculares, falta
de apetito, vómitos, somnolencia, irritabilidad y diarreas, pueden presentarse
de dos a cuatro meses después de que el parásito penetró en el organismo. Sólo
el 5% presenta el característico ojo en compota por la reacción a la picadura de
la vinchuca.
Lo cierto es que detectado a tiempo tiene tratamiento. Por eso, dice Storino,
hace falta que el sistema de salud contemple la magnitud del problema que en
Argentina no es menor. Se calcula que 2.500.000 de personas son portadoras del
virus y se estima que 600 mil sufren problemas cardíacos a raíz del mal.
También es importante priorizar la detección precoz ya que en los niños la
enfermedad se logra negativizar con medicación, especialmente en los menores de
5 años. Junto con la prevención y la cura de los contagiados, hay que hacer
hincapié en las fumigaciones para matar a la vinchuca.
Manejo de la información
Para Storino el manejo de la información vinculada al Chagas es un problema en
sí mismo ya que al desnudar un serio problema de pobreza "a los distintos
gobiernos no les interesa que se hable del tema y los medios de comunicación no
colaboran con la difusión".
"Por tratarse de una enfermedad endémica relacionada con los pobres tiene poca
difusión pero sobre todo escasa relevancia en los planes de salud", cuestionó el
profesional, al explicar por qué causó tanto revuelo lo sucedido en Brasil
cuando "en Argentina tenemos millones de infectados y se mueren cientos todos
los años, pero nadie se entera".
La zona en que se detectó el problema en el vecino país -Santa Catarina es un
lugar turístico - y el nivel social de las personas afectadas le dio un tinte
particular al tratamiento en los medios. "Aunque se trató de un hecho
desgraciado, puede ayudar a que se tome más conciencia sobre el problema",
reflexionó Storino.
El médico remarcó que casi todo lo que se consigue en materia de prevención y
tratamiento es por voluntad y por la lucha de médicos y personal de salud.
"Mientras siga habiendo 1.500.000 de ranchos en el país seguirá habiendo Chagas.
La gente que lo padece se muere sin tratamiento o esperando un marcapasos".
Fuente: La Capital - Argentina
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Año VI, N° 107, Junio 2005