Los datos de un estudio coordinado por Arnaud Perrier, del Hospital Universitario de Ginebra, en Suiza, ponen de manifesto el uso clínico potencial de una estrategia de diagnóstico para descartar el embolismo pulmonar mediante el ensayo de detección del dímero D y la tomografía computerizada (TC) de detectores múltiples sin la ecografía de los miembros inferiores, si bien se necesita un estudio de resultados de mayor tamaño antes de poder adoptar ese enfoque.


La TC de un solo detector tiene una baja sensibilidad para el embolismo pulmonar y se debe combinar con una ecografía con compresión venosa de los miembros inferiores. Por eso, se ha evaluado si el uso de la medición del dímero D y la TC de detectores múltiples, sin ecografía de los miembros inferiores, puede descartar con seguridad el embolismo pulmonar.

En el estudio se incluyeron 756 pacientes consecutivos con sospecha clínica de embolismo pulmonar en los departamentos de urgencia de tres hospitales docentes y se trataron sus casos de acuerdo con una estrategia estandarizada de diagnóstico secuencial. Se detectó la existencia de embolismo pulmonar en 194 de los 756 pacientes, el 26 por ciento.

Diagnósticos correctos
Entre los 82 pacientes con una alta probabilidad clínica de embolismo pulmonar, la TC de detectores múltiples mostró embolismo pulmonar en 78; además, uno de los pacientes tenía una trombosis venosa profunda proximal y una exploración con TC negativa para tromboembolismo pulmonar. De los 674 pacientes sin una alta probabilidad de embolismo pulmonar, 232 (el 34 por ciento) tuvieron un resultado negativo en el ensayo de determinación del dímero D y un seguimiento sin episodios; la TC mostró embolismo pulmonar en 109 pacientes. La TC y la ecografía fueron negativas en 318 pacientes, de los cuales tres tenían sin lugar a dudas un episodio tromboembólico y dos murieron de un posible embolismo pulmonar durante el seguimiento.

Dos pacientes tenían una trombosis venosa profunda proximal y una exploración TC negativa. El riesgo de tromboembolismo a los tres meses en los pacientes sin embolismo pulmonar hubiera sido del 1,5 por ciento si el ensayo del dímero D y la TC hubieran sido las únicas pruebas utilizadas para descartar el embolismo pulmonar y no se hubiese realizado la ecografía.

Mejor calidad de vida
El diagnóstico rápido y correcto del embolismo pulmonar mejora la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes, ya que el tratamiento reduce la mortalidad y la posibilidad de desarrollar hipertensión pulmonar o síndrome postrombótico, según comenta Samuel Z. Goldhaber, del Departamento Cardiovascular de la Universidad de Harvard, en Boston, en un editorial que se publica en The New England Journal of Medicine.

El grupo de Perrier ha validado una nueva estrategia que evita la ecografía venosa en pacientes con TC negativa. Esta aproximación necesita mejorar el diseño y acelerar el diagnóstico para reducir la tasa de muertes, de hipertensión pulmonar tromboembólica crónica y síndrome postrombótico, pero, por el momento, los resultados ofrecidos por el grupo suizo son favorables.

Fuente: N Engl J Med 2005; 352: 1760-1768


Año VI, N° 106, Mayo 2005