Debido al colesterol contenido en los huevos, su consumo es generalmente limitado como vía para reducir el riesgo cardíaco. Sin embargo, las últimas evidencias parecen sugerir que, en adultos sanos, el consumo diario de 2 huevos durante seis semanas no presenta un efecto nocivo sobre la función endotelial ni incrementa los niveles de colesterol.
El equipo de investigación dirigido por el Dr. David L. Katz,
del Yale Prevention Research Center en Derby, EE UU, evaluaron el efecto que
presenta el consumo de huevos o de avena sobre la función endotelial de 49
adultos sanos -una función endotelial pobre se identifica como un estadío
temprano de arteriosclerosis-. El estudio, publicado en la revista "International
Journal of Cardiology", fue parcialmente financiado por el American Egg Board.
Durante el período comprendido en el estudio, la dilatación mediada del flujo
–parámetro que muestra la actuación del endotelio a la hora de mantener el
movimiento de la sangre- se mantuvo estable en ambos grupos y no mostraron
diferencias significativas entre los mismos.
La ingesta de huevos no causó ningún incremento de los niveles de colesterol
total o de LDL-C. Por el contrario, el consumo de avena disminuyó ambos niveles
de manera significativa. En palabras del Dr. Katz, “por lo general, la gente
simpre alude a lo que uno puede o no comer. Por ello, es de agradecer que se
demuestre que algunos alimentos, caso de los huevos, no tienen porqué ser
excluidos de la dieta”.
En este contexto, sin embargo, debe tenerse en cuenta que éste no sea quizá el
caso de aquellos pacientes que ya presentan unas cifras elevadas de lípidos
–grupo cuyo riesgo para la disfunción endotelial se encuentra incrementado-.
Así, el Dr. Katz anunció, “que nuestro grupo de investigación ha puesto en
marcha un estudio con pacientes con hiperlipidemia para determinar si los
resultados ahora alcanzados también resultan válidos en su caso”.
Fuente: International Journal of Cardiology 2005;99:65-70
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Año VI, N° 106, Mayo 2005