El Colegio Médico y el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo están de acuerdo con la medida y aplauden la prohibición total de fumar en los hospitales y demás centros sanitarios.
El Consejo de Ministros ha aprobado el proyecto de Ley
reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los
productos del tabaco, una norma que endurece el actual marco legal sobre consumo
de tabaco y que, entre otras cosas, prohibirá fumar totalmente en centros de
trabajo públicos y privados, salvo que se trate de espacios al aire libre. La
intención del Gobierno es que la Ley entre en vigor el próximo 1 de enero. Tanto
la Organización Médica Colegial como el Comité Nacional para la Prevención del
Tabaquismo –que agrupa a 40 sociedades médico-científicas- han mostrado su
conformidad con el texto aprobado.
Según indicó la vicepresidenta primera del Gobierno tras la reunión del Consejo,
la futura Ley servirá "para prevenir el inicio del consumo, proteger a los no
fumadores, y ayudar a los que fuman a dejar este hábito". "El tabaco es una
amenaza para la salud de los fumadores y de los no fumadores, y es absolutamente
preciso luchar contra este peligro de una manera activa", dijo Fernández de la
Vega. Para conseguir el objetivo de "luchar contra el tabaquismo", la Ley
sustituirá a la actual normativa, que es "de las más permisivas de Europa",
"endureciendo" las normas relativas al consumo, distribución, venta y publicidad
del tabaco.
La Ley delimita en primer lugar dónde se puede y no se puede fumar, limitando
los espacios donde se permitirá fumar. "Serán zonas que deben estar señalizadas
y separadas de otras dependencias. La Ley obligará a que estas zonas estén,
además de separadas, completamente compartimentadas. Va a haber un aislamiento",
dijo. En segundo lugar, se establecen limitaciones a la distribución del tabaco,
así como a la publicidad y patrocinio.
Lugares habilitados para fumar
En general, el anteproyecto establece la prohibición total de fumar en centros
de trabajo, salvo en los espacios al aire libre; centros sanitarios y docentes;
instalaciones deportivas cerradas; zonas destinadas a la atención directa al
público; centros y de atención social para menores de 18 años; centros
culturales; salas de fiesta en las que se permita la entrada a menores; áreas
donde se elaboren, transformen, preparen o vendan alimentos; ascensores; cabinas
telefónicas y recintos de los cajeros automáticos.
No obstante, se prohíbe fumar, aunque habilitando zonas para fumadores, en
centros de atención social; hoteles y hostales; establecimientos de hostelería y
restauración cerrados, siempre que tengan una superficie útil destinada a
clientes igual o superior a 100 metros cuadrados y salvo que se hallen ubicados
en el interior de centros o dependencias en los que se prohíba fumar; salas de
fiesta para mayores de edad; teatros, cines y otros espectáculos públicos que se
realizan en espacios cerrados. Otros lugares donde se podrán habilitar zonas de
fumadores serán aeropuertos.
La OMC, a favor, con ‘peros’ a las sanciones
El vicepresidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Manuel Sánchez
García, mostró su completo apoyo al anteproyecto de Ley impulsado por el
Ministerio de Sanidad y Consumo, "ya que hay que velar por la salud de los
ciudadanos y arbitrar las medidas necesarias para facilitar la deshabituación de
los fumadores". Respecto a las sanciones a los fumadores, el doctor Sánchez
García, aseguró que "deben ser el último recurso", ya que las autoridades
sanitarias deben potenciar otras medidas "para convencer" a los fumadores sobre
el peligro y el riesgo para la salud que tiene el tabaco.
Asimismo, mostró su total acuerdo a la prohibición total de fumar en los
hospitales y demás centros sanitarios previsiblemente a partir del próximo 1 de
enero, ya que a su juicio, deben ser los lugares fundamentales en los que habría
que "obligar a que la gente no fumase, sobre todo los profesionales sanitarios,
que deben dar ejemplo".
En este sentido, también se mostró a favor de la prohibición total de fumar en
los centros de trabajo, aunque propuso "dar un tiempo de tránsito" y favorecer
salas habilitadas para fumar "temporalmente", ya que el hecho de que el
trabajador tenga que abandonar su puesto e ir a la calle a fumar, también supone
un deterioro para la empresa. "Habría que ser prudente en este sentido",
precisó. No obstante, Sánchez García, a título personal y como ex fumador,
insistió en que "no se debe tratar a los fumadores como apestados", hay que
enseñarles, explicarles e intentar convencerles, en vez de llevar a cabo una
persecución constante.
La CNPT, satisfecha
Por su parte, el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), que
agrupa a cuarenta sociedades médico-científicas españolas, aplaudió su
aprobación "sin que medien concesiones a los intereses particulares del sector
tabaquero y sus aliados en el sector de la restauración y la publicidad".
Según los médicos más directamente vinculados a la lucha contra el tabaco, esta
droga de uso legal es la principal causa de mortalidad y enfermedad evitable,
así como un potente carcinógeno incluso cuando afecta en la condición de fumador
pasivo.
A este respecto, recordaron en un comunicado que el tabaco mata cada año a
50.000 españoles, la mitad de los cuales pierden una media de 20 años de vida.
También es el responsable del 30 por ciento del total de fallecimientos por
cáncer, del 90 por ciento de los fallecimientos por cáncer de pulmón, del 50 por
ciento de las muertes producidas por enfermedades coronarias y accidentes
cerebro vasculares, y de más del 90 por ciento de los casos de enfermedad
pulmonar obstructiva crónica.
Fuente: Europa Press
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Año VI, N° 106, Mayo 2005