Las mujeres de edad media son vistas, habitualmente, como un grupo de bajo riesgo por considerarse que viven relaciones monógamas o que son relativamente inactivas sexualmente, lo que induce a no desarrollar campañas preventivas en determinados grupos de edad.


Las enfermedades de transmisión sexual están aumentando entre las mujeres de mediana edad, según han advertido varios expertos. Según estos datos, las mujeres posmenopáusicas no suelen estar incluidas dentro de los mensajes de sexo seguro, y erróneamente se les considera de bajo riesgo.

Médicos del Hospital Radcliffe en Oxford señalan que las mujeres mayores son en realidad más susceptibles a estas enfermedades, incluyendo el VIH. La anticoncepción con métodos barrera es la única manera de evitar la transmisión de enfermedades venéreas, incluyendo el VIH. Pero los especialistas manifiestan que como el embarazo no es una preocupación de las mujeres posmenopáusicas, muchas de ellas no hacen uso del preservativo.

Las tasas de infección venérea han aumentado en todos los grupos generacionales durante la última década. Las cifras de la Agencia para la Protección de la Salud de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte señalan que, en el grupo de mujeres de entre 45 y 64 años, las tasas de infección por clamydia aumentaron un 177 por ciento, de 150 casos a 416, entre 1995 y 2003. Los casos de gonorrea entre mujeres del mismo grupo se incrementaron un 249 por ciento, de 39 a 136 casos.

En 2003, las mujeres mayores de 40 años constituyeron el 7 por ciento de los pacientes diagnosticados con VIH, lo que supone un aumento del 2 por ciento desde 2001.

Mientras que, en términos numéricos, las cifras son pequeñas, los investigadores manifiestan que éstas demuestran que ese grupo generacional está en creciente riesgo y necesita ser abordado con información sobre salud.

Los investigadores exponen que las mujeres menopáusicas han sido "ampliamente ignoradas en el campo de la salud sexual". Agregan que las mujeres de estas edades son vistas como un grupo de bajo riesgo por considerarse que viven relaciones monógamas o que son relativamente inactivas sexualmente. Los especialistas estiman que también están en riesgo por los cambios que ocurren en la vagina con la edad. La deficiencia de estrógeno significa que el tejido vaginal y del cuello del útero se vuelve más frágil. Esto puede derivar en lesiones que conducen a una mayor susceptibilidad de infección.

La doctora Sherrard declaró que "se trata de fomentar la conciencia entre las mujeres y los trabajadores de la salud". Jo Robinson, de la Fundación Terrence Higgins contra el sida, recordó que la mayoría de las infecciones por VIH y otras enfermedades venéreas ocurrían entre personas más jóvenes. Sin embargo, añadió que se enfatiza demasiado esta estadística. "Puede ser bastante difícil hablar de mujeres mayores y las relaciones sexuales.


Fuente: Europa Press


Año VI, N° 104, Marzo 2005