Es la primera vez que se realiza en la Argentina, en el resto del mundo ya son más de 50 las mujeres que pudieron ser madres gracias a esta técnica.


Por primera vez en Argentina, médicos del IFER (Instituto de Ginecología y Fertilidad) lograron con éxito un embarazo con óvulos madurados en laboratorio.

Se trata de una práctica que permite desarrollar óvulos in vitro cuando estos son muy pequeños o no pueden ser estimulados hormonalmente. Esta revolucionaria técnica que demandó tres años de estudio beneficiaría a cerca de 40% de las mujeres con problemas de fertilidad.

En este oportunidad la paciente fue la argentina Soledad Aguado (24 años), quien se suma a las 50 mujeres que lograron ser mamás gracias a este método en todo el mundo. Por tratarse de un procedimiento experimental no tuvo costo alguno para la paciente.

Aguado, que había sido tratada por poliquistosis ovárica -una enfermedad de origen genético que se caracteriza por un aumento de vello e irregularidades menstruales y disminuye la fertilidad-, intentó previamente con diversos medicamentos e incluso probó la estimulación ovárica.

Sin embargo, corría el riesgo de que el ovario genera muchos óvulos inmaduros (folículos) y se produjera el síndrome de hiperestimulación. “Esta complicación está presente entre el 2 y el 8% de los tratamientos de fertilización asistida y puede llegar a comprometer la vida de la mujer”, explica el docto Ramiro Quintana, subdirector médico del IFER.

El procedimiento consiste en la aspiración de los óvulos inmaduros a través de la vagina, que luego son cultivados en el laboratorio hasta alcanzar la maduración necesaria para ser fertilizados. Ya con el embrión formado, se transfiere al útero para el desarrollo del embarazo.

Fuente: InfoBAE


Año VI, N° 102, Enero 2005