El retiro de Vioxx del mercado en septiembre y las preocupaciones recientes sobre su primo Bextra han despertado inquietudes sobre esta clase entera de analgésicos: ¿Se trata acaso de sólo una o dos manzanas echadas a perder, o de todo el montón?
Los consumidores y médicos, al igual que ahora las agencias
reguladoras, se han involucrado también en la discusión. Dos comités de asesoría
de la U.S. Food and Drug Administration estudiarán a mediados de febrero la
seguridad de esta clase, conocida como inhibidores de la cox-2 o coxibs.
Merck & Co., Inc., retiró el Vioxx del mercado cuando un ensayo demostró que sus
consumidores presentaron casi el doble del riesgo de tener un ataque al corazón
o una apoplejía. La información preliminar muestra que Bextra podría tener
problemas similares entre los pacientes con enfermedades cardiacas. Pfizer,
Inc., fabricante del Bextra, rebatió la información, pero dijo que agregará un
cuadro negro en el que se advierta sobre la reacción cutánea potencialmente
mortal.
A pesar de la controversia, no todos coinciden sobre el futuro de los
medicamentos que una vez fueron aclamados como grandes avances por aliviar el
dolor sin las complicaciones gastrointestinales (GI) de los medicamentos anti-inflamatorios
no-esteroidales (NSAIDs, por sus siglas en inglés)
"Desconocemos que haya un inhibidor de la cox-2 que sea perfectamente seguro",
dijo el Dr. Eric Topol, presidente de medicina cardiovascular y director
académico de la Cleveland Clinic, que fue uno de los primeros en hablar sobre
las posibles complicaciones. "Dos de tres ya han sido identificados como
problemáticos. Uno de ellos ya ha sido retirado [Vioxx], y el otro probablemente
incluirá un cuadro negro de advertencia [Bextra], y Celebrex puede representar
un peligro menor, pero simplemente no lo sabemos".
Sin embargo, los médicos que se dedican a tratar a los que sufren de artritis,
consideran que aún puede existir un lugar para estos medicamentos.
"Si los pacientes tienen un riesgo mayor del normal de tener úlceras, esta es un
alternativa muy buena", opinó el Dr. Todd Schlifstein, profesor asistente de
medicina de rehabilitación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva
York. "Me siento cómodo recentando éstos dos [Celebrex y Bextra]. No me queda
duda alguna. Obviamente, si presentan un historial de enfermedad cardiovascular,
ataques cardiacos, apoplejía o hipertensión arterial, los utilizaría con
cuidado".
"Considero que tienen un lugar. Ciertamente funcionan para mucha gente", declaró
el Dr. Stephen Lindsey, jefe de la sección de reumatología de la Ochsner Clinic
Foundation en Baton Rouge, La. "Mucha gente no respondía con otros
medicamentos".
La preocupación principal entre estos doctores fue la proporción elevada de
complicaciones experimentadas por personas bajo el uso de los NSAID
tradicionales.
De acuerdo con Schlifstein, 16,500 personas mueren cada año de complicaciones GI
relacionadas con el uso de los NSAIDs, y otras 131,000 terminan en las salas de
emergencias. "Estamos hablando de miles de millones de dólares y miles de vidas
que estos medicamentes pueden salvar", señaló. "Este es el motivo por el que
recetamos a estas personas estos medicamentos. Si volvemos a recetar ibuprofen a
todo el mundo, habrá que despejar las salas de emergencias y prepararse para las
hemorragias".
"La mayoría de la gente que usaba Vioxx lo hacía por una razón. Por que
presentaba menos toxicidad gastrointestinal. Reducía las complicaciones de
úlceras y la muerte por enfermedad de las mismas", añadió Lindsey. "Nunca se
debería utilizar no-esteroidales normales en personas de edad avanzada en las
que la incidencia de comorbilidad es elevada".
De igual manera, las personas con cualquier tipo de enfermedad cardiaca o
factores de riesgo para ésta, como la hipertensión arterial, probablemente nunca
debieron tomar Vioxx en primer lugar. Dichas complicaciones ya han sido
advertidas.
"Consideramos que hemos tan solo evitado a personas con enfermedades cardiacas
severas, que probablemente se harían cargo de los problemas con Vioxx", apuntó
Lindsey. "Los problemas se presentaron en personas con enfermedad cardiaca y en
dosis elevadas".
Cuando Vioxx fue retirado inicialmente, Lindsey recetó Celebrex a muchos de sus
pacientes, que "parece tener la mejor información y el menor riesgo", agregó.
Indicó que la mayoría de las personas que toman este medicamento para el dolor,
nunca alcanzan las dosis elevadas que se utilizan en los ensayos clínicos.
Este grupo de medicamentos puede ser indicado, particularmente, para el dolor
agudo, que no requiere de una terapia de larga duración, dijo Lindsey. "Es
posiblemente seguro utilizarlo de cinco a diez días", concluyó.
Sin embargo, Topol recomendó que las personas con artritis y problemas de salud
deben tomar naproxen (Naprosyn, Aleve).
Fuente: HealthDay
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Año V, N° 101, Diciembre 2004