En los ultimos años se ha descubierto una enfermedad que afecta muy frecuentemente a la humanidad y que no se le habia dado la importancia que se merece, debido a que sencillamente nos acostumbramos a convivir con ella. Se trata del Sindrome de Intestino Irritable.


“Cerca de un 20 % de la población puede tenerla o haberla padecido en algún momento, convirtiéndola en un problema de salud pública, ya que afecta no solo a quien lo padece sino a quienes viven en su entorno pues altera su vida privada, laboral y social” afirma el Doctor Jaime Alvarado, Gastroenterólogo, Director de la Unidad de Medicina Interna de la Universidad Javeriana y participe del Primer Consenso Latinoamericano sobre lineamientos para el Diagnóstico y tratamiento del Síndrome de Intestino Irritable.

El Síndrome de Intestino Irritable está caracterizado por dolor o malestar abdominal crónico, distensión y función intestinal alterada, que puede provocar estreñimiento y/o diarrea. Hasta hace no mucho, se comprendía poco y se subestimaba la causa de esta enfermedad. Sin embargo, en años recientes, una nueva investigación ha proporcionado mejores datos y aclaración acerca de sus causas.

Los hallazgos sobre la prevalencia del Síndrome en poblaciones Latinoamericanas se determinaron mediante criterios existentes de diagnóstico, los cuales incluyen los criterios diagnósticos de Manning y Roma (I y II). De acuerdo con estos datos, éste afecta a un grupo diverso de pacientes, entre 9% y 18% de la población general. La edad promedio de quien lo padece es de 42 años, aunque las edades varían de 16 a 89 años. Este problema se presenta de manera más frecuente en mujeres que hombres (entre 2 a 4 mujeres por 1 hombre), las cuales tienden también a buscar atención médica más a menudo ( 4 consultas al año en mujeres versus 1 consulta ala año en hombres). En general, estos hallazgos son congruentes con características epidemiológicas similares en otras partes del mundo; sin embargo, se requieren más estudios utilizando los criterios Roma II para definir diferencias regionales, raciales, sociales, climáticas y culturales.

El primer consenso en haberse logrado sobre el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad en una población Latinoamericana se publicó recientemente en la revista Gastroenterología y Hepatología, reconociendo que es una condición médica importante que requiere opciones terapéuticas efectivas y lineamientos de diagnóstico.

“Estos lineamientos se desarrollaron para auxiliar a los médicos en el diagnóstico y tratamiento de pacientes con este padecimiento”, dijo el Dr. Jorge Valenzuela, miembro de la Asociación Panamericana de Gastroenterología.

El panel del consenso, que se conformó por médicos clínicos líderes de Chile, Brasil, México, Colombia, Argentina, Ecuador, Perú, Venezuela, Uruguay y Centroamérica, lograron el acuerdo con base en la evidencia clínica disponible. Los datos bajo revisión representaron a las poblaciones Latinoamericana y mundial con SII, con particular consideración en la prevalencia, calidad de vida, fisiopatología, manifestaciones clínicas y opciones terapéuticas disponibles.


Manifestaciones clínicas y diagnóstico
Los pacientes presentan motilidad alterada e hipersensibilidad visceral, lo cual ha estado asociado con el surgimiento de los principales síntomas de SII, incluyendo dolor y distensión abdominal, así como estreñimiento y/o diarrea y tránsito intestinal alterado. El neurotransmisor serotonina, 95% que se encuentra en el tracto gastrointestinal, debe catalogarse como un elemento clave en la fisiopatología de sus manifestaciones clínicas. En el tracto gastrointestinal, la serotonina actúa como un mediador de las señales nerviosas necesarias en la función intestinal normal.

El panel citó información presentada en la revista New England Journal of Medicine, la cual evaluó los subgrupos de la población de pacientes y reveló que 47% de ellos presenta síntomas de estreñimiento, 26% presenta diarrea y el 27% restante presenta síntomas alternos de estreñimiento y/o diarrea. Un estudio más reciente conducido en España encontró que 57% de los pacientes presenta estreñimiento, 19% diarrea y 24% alternos de estreñimiento y/o diarrea. El diagnóstico apropiado de la patología puede determinarse por inclusión, en vez de exclusión, basado en el monitoreo de síntomas específicos (tales como dolor abdominal, distensión, estreñimiento), y eliminando síntomas que sean señal de alarma.

Los pacientes con SII presentan una menor calidad de vida en relación directa con la severidad de sus síntomas. Esta situación también está asociada con mayores costos directos e indirectos del cuidado de su salud, debido a repetidas consultas al médico, exámenes de laboratorio frecuentes e innecesarios, medicamentos que carecen de eficacia establecida, menor productividad, baja autoestima, problemas psicosociales y mayores índices de ausentismo laboral.

La fisiopatología del SII es una condición compleja con múltiples componentes que no se comprenden por completo todavía, involucrando motilidad alterada, hipersensibilidad visceral y factores psicosociales. No está clara aún su epidemiología en Latinoamérica y el panel concluyó que se requieren más estudios en las diferentes regiones y países utilizando los criterios para el diagnóstico más recientes de Roma II. Estos criterios y la ausencia de signos de alarma, permiten llegar a un diagnóstico por inclusión.

En general, aquellos que lo padecen tienen una calidad de vida alterada y una mayor carga económica. Sus síntomas están clasificados por un hábito intestinal predominante: con Estreñimiento, con Diarrea o diarrea y estreñimiento alternantes. En opinión del consenso del panel, en el tratamiento se deben tomar en cuenta las modificaciones al estilo de vida y la relación positiva entre el médico y el paciente, además de los enfoques del tratamiento farmacológico.


Tratamiento
En un estudio clínico Latinoamericano abierto con tegaserod, mostró que el 82% de los pacientes tuvo una respuesta positiva al tratamiento después de cuatro semanas y el 90% después de 12 semanas. Usualmente, los síntomas regresaron en 67% de los pacientes después de un promedio de tres semanas de haber descontinuado el tratamiento. Los pacientes que lo continuaron tuvieron 18 veces menos probabilidad de recurrencia de síntomas. En general, se encontró que el perfil de riesgo-beneficio de esta sustancia fue altamente favorable.

El Primer Consenso Latinoamericano sobre Lineamientos para el Diagnóstico y Tratamiento para Síndrome de Intestino Irritable otorgó a tegaserod (Zelmac®), un nuevo tratamiento para esta enfermedad, apoyado por el más sólido nivel de evidencia clínica y ha recibido la recomendación única “Grado A” para el manejo de este trastorno, reconociendo su efectividad para aliviar los múltiples síntomas de dolor abdominal, distensión, estreñimiento y/o diarrea, asociados con esta enfermedad.

Es importante que los pacientes con estos síntomas, consulten un especialista y no se automediquen, ya que el tratamiento debe hacerse bajo supervisión. Según el Doctor Alvarado “Este tratamiento debe hacerse por tres meses inicialmente, si se vuelven a presentar los ciclos de síntomas, hay que reiniciarlo, pero esto depende del criterio medico” .

Acerca del tegaserod
El tegaserod forma parte de una nueva clase de medicamentos, conocidos como agonistas 5HT. Al activar los receptores 5HT en el tracto gastrointestinal, tegaserod normaliza la motilidad intestinal alterada, mejora la secreción de agua y electrolitos y reduce la hipersensibilidad del tracto intestinal. Los estudios clínicos demostraron que un número significativamente mayor de pacientes experimentó un alivio general de los síntomas al ser tratados con tegaserod, como es disminución del dolor y distensión abdominal, así como del estreñimiento. En la mayoría de los pacientes que respondieron a tegaserod, el inicio del alivio ocurrió en el lapso de una semana. El medicamento fue bien tolerado y mostró un perfil de efectos secundarios similar al del placebo, con la excepción de diarrea. La mayoría de los pacientes que reportaron diarrea tuvieron un solo episodio y, en la mayoría de los casos, la diarrea ocurrió en la primera semana de tratamiento. Por lo general, la diarrea se resolvió con terapia continua. tegaserod está siendo estudiado como tratamiento potencial para otros trastornos gastrointestinales importantes tales como enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) y dispepsia.

Fuente: Nota de prensa


Año V, N° 100, Noviembre 2004