La oveja Dolly ayuda a combatir el cáncer y el SIDA
Después de muerta, la famosa oveja "Dolly", el primer animal clonado con éxito,
"resucita" ahora con la noticia de que la causa de su fallecimiento fue un
cáncer pulmonar ovino, que está dando nuevas pistas en la lucha contra los
tumores humanos, dijo el autor del estudio, Massimo Palmarini.
Según explicó Palmarini, su
equipo ha descubierto un nuevo mecanismo de interferencia retroviral que abre
nuevas posibilidades en el tratamiento de infecciones retrovirales como el VIH o
Virus de Inmunodeficiencia Humana y otros virus que causan inmunodefiencias o
tumores tanto en el hombre como en los animales.
Precisamente en España se están desarrollando varios proyectos sobre neoplasias
del aparato respiratorio de la oveja y de la cabra inducidas por retrovirus,
para estudiar el desarrollo de nuevas vacunas y la epidemiología de
enfermedades, dijo también el patólogo veterinario Marcelo de Las Heras,
colaborador habitual de Palmarini.
El equipo de Palmarini, cuyo trabajo se publica mañana en la revista PNAS, ha
estudiado dos grupos de retrovirus de la oveja; por un lado, los retrovirus
llamados endógenos, que están en el genoma de la oveja integrados como un grupo
de genes más; y por otro, los exógenos, que son los que se transmiten
verticalmente, no se encuentran en el genoma y causan neoplasias contagiosas en
el aparato respiratorio de la oveja.
Uno de estos retrovirus conocido como Jaagsiekte retrovirus (JSRV) es el
causante del adenocarcinoma pulmonar ovino (APO), enfermedad neoplásica pulmonar
que causó la muerte de Dolly, y que pasa "de oveja a oveja, como cualquier otro
virus".
Esa enfermedad se ha convertido en "un problema crónico para la industria ovina
en Europa y en el Reino Unido", lamenta Palmarini. Como cualquier virus, los
retrovirus insertan su material genético en las células que invaden para obligar
a reproducir el virus.
Sin embargo, a diferencia de los virus, los retrovirus introducen
permanentemente una copia de sus genes en el genoma de las células donde se
alojan. Palmarini recuerda que, con la evolución, los "retrovirus endógenos" se
han ido alojando en el ADN como una especie de "alien" sin generar problemas,
permaneciendo así generación tras generación.
Esos retrovirus endógenos apenas resultan dañinos ya que no pueden "orquestar
una producción de partículas de virus capaces de infectar", explica el experto.
"Toda oveja tiene retrovirus endógenos presentes en el genoma como cualquier
otro gen, algo que, de hecho, se da en todas especie animal, incluida la
humana", añade Palmarini.
Tanto los retrovirus endógenos como los exógenos tienen secuencias genéticas
homólogas aunque hay diferencias importantes en su genoma, según recuerdan los
expertos. Palmarini ha detectado uno de estos retrovirus endógenos llamado
enJS56A1 con similitudes genéticas con el retrovirus exógeno que causa el APO (adenocarcinoma
pulmonar ovino) y que interfiere tarde en el ciclo de expansión del mal con el
retrovirus conocido como Jaagsiekte retrovirus (JSRV).
Se ha comprobado que la proteína del cuerpo del virus endógeno enJS56A1 actúa
como dominante negativo y bloquea la producción de la proteína del cuerpo del
virus exógeno JSRV, causante del cáncer de pulmón que padeció "Dolly". Aún se
requiere un estudio más detallado de la conclusión de este estudio, pero se
puede pensar en posibles aplicaciones para el desarrollo de nuevos tratamientos
contra infecciones retrovirales.
Por ejemplo podrían mejorarse las drogas contra el VIH, que ahora se dirigen
sólo a las primeras fases de propagación del mal y a células recientemente
infectadas, o podrían diseñarse nuevas estrategias para crear animales
resistentes a la infección por retrovirus patogénicos.
Fuente: EFE
![]()
Año V, N° 97, Agosto 2004