Nuevas herramientas para explotar el genoma
Transcurrido un tiempo de la secuenciación del genoma humano, apenas progresa su
aplicación en la práctica clínica. El desarrollo de herramientas para
sistematizar su estudio es el reto al que se enfrenta la ciencia.
La aplicación de la genómica
en la práctica de la medicina es un tema tan complejo como desafiante.
Transcurrido un año del anuncio de la secuenciación completa del genoma humano,
los prometidos frutos de la secuencia, tales como "balas mágicas", medicina a la
carta o predicción de la enfermedad en fases asintomáticas, continúan estando
lejanos y pasan por el desarrollo de herramientas que conviertan el código
obtenido en datos útiles y accesibles a cualquier médico, según se destaca en
una revisión sobre el tema publicada por la revista Nature.Concluida la
anotación del genoma, el siguiente paso consiste en generar nuevas herramientas
que permitan localizar en él la información con valor médico. Para David Bentley,
del Instituto Wellcome Trust Sanger, en Cambridge (Reino Unido), "necesitamos
obtener una anotación de alta calidad de todas las secuencias funcionalmente
importantes y de las alteraciones asociadas a la enfermedad. Para lograrlo, se
requieren más secuencias genómicas, análisis sistemáticos y mayor información de
los fenotipos humanos".
Poco a poco se va disponiendo de tecnología capaz de definir sistemáticamente
múltiples biomarcadores en muestras biológicas, lo que permite analizar todos
los productos del genoma a nivel proteico o de ARN mensajero y encontrar
marcadores pronósticos. "Los patrones de ARNm son potentes marcadores
pronósticos en cáncer y pueden emplearse para definir subtipos de enfermedad y
predecir la respuesta terapéutica", comenta John Bell, de la Universidad de
Oxford, en otro artículo recogido en la revisión.
La disponibilidad de estas técnicas de cribaje masivo facilitará la
identificación de los polimorfismos que caracterizan las enfermedades complejas.
Hasta ahora en estos estudios se había empleado la técnica de conexión genética,
pero las nuevas tecnologías han permitido la realización de estudios de
asociación del genoma completo. No obstante, previamente estos estudios de
asociación han de superar un buen número de retos, incluyendo problemas con el
diseño de los test múltiples y los ensayos.
Cuando estas herramientas alcancen la madurez, completarán el conocimiento de
las patologías mendelianas y proporcionarán información sobre las vías genéticas
que intervienen en la patogénesis.
El estudio en el genoma de la patología humana no debe desdeñar la epigenética,
que se refiere a los cambios en la expresión genética adquiridos durante el
desarrollo. La alteración del equilibrio de las redes epigenéticas puede
provocar patologías como el cáncer o síndromes que implican inestabilidad
genética.
Por todo ello, el desarrollo de terapias epigenéticas resulta prometedor. De
momento, varios inhibidores de enzimas que controlan las modificaciones
epigenéticas, específicamente las metiltransferasas de ADN y las histonas
deacetilasas, han mostrado efectos antitumorigénicos en algunas enfermedades.
Fuente: Nature 2004; 429: 439-481
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Año V, N° 97, Agosto 2004