Controlado el último brote de SRAS en China,
persiste la preocupación respecto a la bioseguridad
Han pasado más de tres semanas desde que se aisló al último paciente afectado
por el más reciente brote de SRAS de China, lo que ha llevado a la Organización
Mundial de la Salud a declarar que la cadena de transmisión de persona a persona
parece haberse interrumpido.
Sin embargo, expertos de la
OMS y las autoridades chinas están aún tratando de determinar el origen preciso
del brote. La investigación se ha centrado principalmente en el Instituto
Nacional de Virología de Beijing, donde se han llevado a cabo experimentos con
el coronavirus del SRAS vivo y desactivado. Dos investigadores del Instituto
contrajeron el SRAS a finales de marzo y mediados de abril. El brote se notificó
el 22 de abril y el Instituto fue cerrado al día siguiente.
Los datos preliminares arrojados por la investigación no han conseguido
identificar una fuente infecciosa o un error de procedimiento concretos en el
Instituto, y es posible que nunca se logre una respuesta satisfactoria a ese
interrogante. No se tiene conocimiento de que ninguno de los investigadores haya
llevado a cabo directamente experimentos con el coronavirus del SRAS vivo. Sin
embargo, los investigadores están muy preocupados por el funcionamiento de los
sistemas de bioseguridad en el Instituto, en particular sobre cómo y dónde se
manejó el coronavirus, y cómo y dónde se almacenaron las muestras del virus.
La OMS y las autoridades chinas consideran preocupante la aparición de casos de
SRAS asociados a laboratorios. La OMS insta a todos los Estados Miembros a que
consideren este último brote como un acicate para revisar las prácticas de
bioseguridad de las instituciones y los laboratorios que trabajan con el
coronavirus del SRAS.
Durante el brote de SRAS de 2003 y después del mismo se recogió un gran número
de muestras a partir de posibles casos humanos, de animales y del ambiente.
Estas muestras, que pueden contener coronavirus vivos del SRAS, se conservan
todavía en diversos laboratorios de todo el mundo. Algunas de ellas se almacenan
en laboratorios a un nivel de confinamiento inadecuado. El coronavirus del SRAS
también ha circulado en laboratorios de referencia y de investigación, y se ha
distribuido a otros laboratorios con fines de investigación. En muchos
laboratorios se están llevando a cabo estudios con coronavirus vivos e
inactivados, así como con otros agentes patógenos capaces de causar graves
enfermedades.
Fuente: CDC