Fumar acelera el deterioro cognitivo en mayores de
65 años
Fumar acelera el deterioro cognitivo en la tercera
edad. La tasa de deterioro es más de cinco veces mayor por año en los fumadores
que en los no fumadoares, según un estudio multicéntrico coordinado por Alewijn
Ott, del Centro Médico Erasmus, en Rotterdam, que se publica en Neurology.
El equipo holandés ha
analizado los hábitos tabáquicos y los cambios en el deterioro de la función
cognitiva en un grupo de 9.209 hombres y mujeres no dementes mayores de 65 años
durante un periodo de más de dos años. La función cognitiva se valoró a través
del test mini-mental, cuyas siglas en inglés corresponden a MMSE.
Entre los que nunca habían fumado (el 41 por ciento), el MMSE se reducía en 0,03
puntos al año; en los fumadores en 0,016 puntos al año, cinco veces mayor, y el
de los ex fumadores en unos 0,06 puntos al año.
Mayor puntuación
En la escala de MMSE, 30 puntos es la cifra máxima de función cognitiva. Menos
de 24 puntos implica las primeras fases de demencia. La cifra media del MMSE en
el estudio era de 27,4 en la línea base y de 27,2 en el periodo de seguimiento.
La historia familiar de demencia no influyó en un mayor deterioro en el índice
MMSE de los fumadores.
Fumar puede afectar a la función cognitiva por varios mecanismos. El tabaco
suele ocasionar aterosclerosis e hipertensión y, además, favorece el riesgo de
desarrollo de ictus.
El autor del trabajo ha indicado que se necesitan más estudios para verificar si
estos u otros factores son los responsables de un mayor deterioro cognitivo en
los fumadores.
Fuente:
Neurology 2004 62: 920-924