La Tomografía por Emisión de Positrones (PET) supera a la RM para evaluar diseminación tumoral

La tomografía por emisión de positrones (PET) de cuerpo completo puede ser más útil que la resonancia magnética (RM) de cuerpo entero a la hora de determinar la propagación de un tumor, según los resultados de una investigación que se publica hoy en The Journal of the American Medical Association.


De acuerdo con el estudio realizado por el equipo de Gerald Antoch, del Hospital Universitario de Essen, en Chicago (Estados Unidos), el PET de cuerpo completo ofrece más cantidad de información que la RM debido a que proporciona información funcional.

El estudio ha incluido a 98 pacientes que padecían diversos tipos de cáncer. A cada uno de ellos se les practicó una tomografía por emisión de positrones y una RM de cuerpo completo para evaluar el estado del tumor. "De los 98 casos, el PET determinó correctamente el tumor primario, los ganglios linfáticos regionales y las metástasis distantes en el 77 por ciento de los casos, mientras que la efectividad de la RM era del 54 por ciento".

Los expertos explican que la RM, en comparación con el PET, tenía un impacto en el manejo del tratamiento de doce pacientes. "Así, los resultados de la RM modificaron la terapia en doce casos". Además, la verificación patológica, realizada de forma independiente en 46 casos, demostró que el PET había sido exacta en el 80 por ciento de los casos y la resonancia magnética en el 52 por ciento.

Cambio terapéutico
"El estado del tumor resulta fundamental para el manejo terapéutico del paciente", señala el coordinador del trabajo. Los datos demostraron que el número de pacientes que tuvieron que modificar su tratamiento después de la realización del PET de cuerpo completo fue superior al de los que se sometieron a una RM de cuerpo entero. "Por ello, recomendamos esta técnica para la estadificación de los diferentes tipos de tumores".

En un comentario que acompaña al trabajo de Antoch en The Journal of the American Medical Association, Lennart Blomqvist, del Hospital Karolinska, en Suecia, además de reconocer que este ensayo es el primero que ha comparado ambas técnicas, subraya el hecho de que los resultados que aportan pueden suponer un cambio en el manejo de los pacientes oncológicos.

"Ya no parece tan lejano el día en el que mediante una única prueba diagnóstica podamos efectuar un plan específico de diagnóstico y tratamiento del enfermo. El estudio de Antoch nos acaba de demostrar que el futuro no está tan lejos".


Fuente: JAMA 2003; 290: 3199 - 3206 y 3248 - 3249