Los ACV aumentan la probabilidad de desarrollar enfermedad de Alzheimer
La probabilidad de Alzheimer se ve significativamente
incrementada con factores de riesgo como la HTA o la diabetes.
De acuerdo con los resultados del estudio publicado en el número de diciembre de la revista "Archives of Neurology", los accidentes cerebrovasculares (ictus) se asocian con un incremento del riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer en la población anciana.
Para este trabajo, el equipo de investigación de la Universidad de Columbia de Nueva York (EE.UU.), dirigido por el Dr. Richard Mayeux examinaron la asociación entre la presentación de un ictus y el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer (EA) a través de un estudio de seguimiento longitudinal de 1.776 historiales clínicos.
Los investigadores buscaron en los historiales clínicos la presentación de un ictus y la presencia de factores de riesgo cardiovascular en un momento basal, establecido en 1992, para a partir de ahí calcular la tasa de aparición de Alzheimer durante la fase de seguimiento, de 1992 a 1999.
La incidencia anual para la enfermedad de Alzheimer fue del 5,2% en pacientes con ictus, y de tan sólo un 4% en aquellos sujetos que no habían padecido una accidente de este tipo. En consecuencia, el índice de riesgo para la EA se estableció en 1,6 para aquellos con ictus en relación con los que no lo habían padecido.
Asimismo, y por lo que respecta a los factores de riesgo analizados –hipertensión arterial, diabetes y enfermedad coronaria–, el trabajo muestra que, con independencia de la presentación de un ictus, únicamente la diabetes se encuentra asociada con el riesgo de desarrollo de EA.
En palabras del Dr. Mayeux, “el ictus permanece fuertemente asociado con la EA en ausencia del resto de factores de riesgo referidos”. Aún así, el riesgo relativo (RR) se vio significativamente incrementado ante la presencia de factores adicionales, caso de la hipertensión arterial (RR, 2.28), de la diabetes (RR, 4.59) o de la enfermedad coronaria (RR, 1.95).
En definitiva, según concluyen los propios autores, la asociación entre ictus y EA podría venir explicada por un proceso vascular común. Todo ello sin olvidar, por otra parte, que quizá los efectos del ictus influyan en la fisiopatología de la EA y, por ende, aceleren su aparición.
Fuente: Arch Neurol 2003;60:1707-1712