Schwarzenegger recorta ayuda a pobres y enfermos de
Sida
El gobernador Arnold Schwarzenegger ordenó reducir dos
mil millones de dólares en el presupuesto de California para este año fiscal,
que se destinarían a medicamentos contra el sida, programas de salud y ayuda a
inválidos.
“Tenemos que enfrentar la
realidad”, la propuesta de reducción presupuestal “es parte de un plan
responsable e integral del gobernador para corregir problemas de presupuesto”,
declaró la directora de finanzas de la administración Schwarzenegger, Donna
Arduin.
Antes de asumir el cargo, Schwarzenegger también ordenó a la legislatura aprobar
antes del plazo constitucional del 5 de diciembre su propuesta de llevar a
referéndum en marzo una iniciativa para pedir a la banca nacional un préstamo de
15 mil millones de dólares.
Schwarzenegger se comprometió, durante su campaña para el referéndum de octubre
pasado en el que fue elegido como gobernador de California en sustitución del
depuesto Gray Davis, balancear el presupuesto del estado sin aumentar impuestos.
Otros recortes.
El nuevo gobernador propone además reducir el presupuesto de 30 universidades de
California, congelar los programas de Asistencia de Medicamentos para Enfermos
con Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirido (sida) y de salud infantil Familias
Saludables.
Los planes de ajuste también prevén eliminar programas educativos para
invidentes, despedir personal de educación superior y disminuir el salario a
médicos que trabajan para el Estado.
Además, proponen reducir en 5.0 por ciento la ayuda financiera a residentes que
vivan bajo el nivel federal de pobreza, y el presupuesto del programa de salud
Medical, que atiende a personas de menores ingresos del estado.
Entre sus iniciativas también figura la suspensión de la ayuda alimenticia a los
pobres y cancelar el presupuesto de actividades de recreación infantil, entre
otros.
Recuperación. De acuerdo con la directora de Finanzas de California, el gobierno
del actor de origen austriaco repondrá esos costos con el préstamo de 15 mil
millones de dólares que planea gestionar ante la banca nacional.
El contralor estatal, Steve Westly, por su parte, propuso a Schwarzenegger como
opción para ahorrar que reduzca sus equipos de asesoría.
Las licencias agonizan. Respecto a la posible derogación de la ley que otorgaba
licencias de conducir a los indocumentados, ayer Schwarzenegger se reunió con
varios legisladores latinos, incluyendo al senador Richard Alarcón y los
asambleístas Fabián Núñez —que pronto será presidente de la Asamblea— y Denise
Moreno Ducheny para discutir su apoyo a una legislación alternativa y el
viernes, Gil Cedillo, creador de la polémica ley se sentó lado a lado con él a
discutir el asunto.
Autor de la ley de licencias se dice obligado
Después de luchar durante cinco años en la Cámara de Representantes y el Senado
para lograr que los inmigrantes indocumentados tuvieran una licencia de conducir
de California, el senador Gil Cedillo afirma que se sintió obligado por las
circunstancias políticas a levantarse esta semana frente a sus colegas de ambas
cámaras legislativas y pedirles lo impensable: el voto a favor de revocar la ley
de licencias SB60, de la cual es autor.
El senado estatal en pleno, con la abstención de seis demócratas latinos, aprobó
una propuesta revocatoria de la ley y, ayer, el Comité de Transporte de la
Asamblea hizo otro tanto. El voto del pleno de la Cámara Baja podría ocurrir el
próximo lunes y la estocada de muerte para la SB60 llegaría con la firma del
gobernador Arnold Schwarzenegger esa misma semana.
Ayuda extra para indocumentados
Una partida de mil millones de dólares para ayudar a los hospitales a dar
asistencia de emergencia a indocumentados se incluyó en la iniciativa de ley
para el sistema de asistencia médica (Medicare) aprobada por el Congreso
estadunidense.
Fuentes legislativas indicaron ayer que la partida será destinada para ayudar a
los hospitales a cubrir el costo de la atención de emergencia a migrantes
indocumentados durante los próximos cuatro años.
La medida es especialmente importante para los hospitales ubicados a lo largo de
la frontera con México, donde los costos por atención a indocumentados suman
decenas de millones de dólares, dinero que no puede ser recuperado por los
nosocomios.
Aunque la medida incluye a todas las clínicas de Estados Unidos, se prevé que
beneficiará principalmente a hospitales en Texas, California y Arizona,
entidades que registran las mayores poblaciones de indocumentados.
El estudio, realizado por la Coalición de Condados Fronterizos Estados
Unidos-México, mostró que los hospitales en Arizona, California, Nuevo México y
Texas gastaron 190 millones de dólares en atención médica de emergencia a
indocumentados durante 2000.
Fuente: Crónica de Hoy (México)