Autorizan experimentar nueva vacuna contra el sida
en personas
El Ministerio italiano de Sanidad ha autorizado la experimentación en
voluntarios de una nueva vacuna contra el sida, basada en la proteína Tat y
desarrollada por un grupo de investigadores del Instituto Superior de Sanidad
italiano (ISS), dirigido por la viróloga Barbara Ensoli.
El anuncio fue hecho hoy por
el presidente del ISS, Enrico Garaci, quien señaló que la autorización
ministerial llega tras un largo proceso y haberse completado todos los trámites
legales necesarios.
La experimentación se llevará a cabo en dos centros clínicos de Roma (Hospital
Spallanzani y Universidad La Sapienza) y otro en Milán (Hospital San Raffaele) y
en dos categorías diversas: una preventiva, para lo que se contará con 32
voluntarios sanos y otra terapéutica, con 56 portadores del virus de
inmunodeficiencia humana (VIH) y que no están sometidos a tratamiento con
fármacos retrovirales.
Los voluntarios serán sometidos a una primera fase de tratamiento con la vacuna,
de seis meses, y una segunda de otros seis de observación, tras la que los
investigadores darán a conocer los primeros resultados.
El objetivo del experimento es demostrar la inocuidad de la vacuna en el hombre,
con la ausencia de efectos tóxicos y evaluar la respuesta inmune que resulta
para prevenir la infección o detener el avance de la enfermedad, según el ISS.
La vacuna desarrollada en Italia se basa en la proteína Tat, considerada como la
más aguerrida cómplice del sida, ya que paraliza las células inmunitarias y
permite la reproducción del virus VIH.
Sin embargo, una vez convertida en inactiva, al inyectarse en los seres humanos
desencadena la producción de anticuerpos que bloquean la acción de la
"auténtica" Tat.
Desde que el equipo que dirige Ensoli comenzara hace unos cinco años su
investigación, que ha realizado con simios, diversas empresas farmacéuticas han
expresado ya su interés en participar en el proyecto.
Sin embargo los experimentos del equipo italiano han recibido las críticas de
algunos expertos, como las del estadounidense Robert Gallo, uno de los
descubridores del VIH (y con quien Ensoli trabajó en EEUU), quien ha advertido
de la posible toxicidad de la vacuna.
Fuente: EFE