Las PC del futuro tendrán chips de ADN
El código de la vida permitiría diseñar transistores de pequeñísimo tamaño
que incluso podrían construirse a sí mismos. La informática imita nociones de
autoensamble de moléculas propias de las biología. Se trabaja con partículas que
miden la 10 millonésima parte de una pulgada.
La receta para elaborar un
chip del futuro podría decir algo así: tome algunos cables, agregue ADN y
revuelva.
En un adelanto que brindaría un método práctico para realizar circuitos de
tamaño molecular lo más pequeños posible, científicos de Israel utilizaron
filamentos de ADN, el código de vida humana, para crear pequeños transistores
que podrían, literalmente, fabricarse a sí mismos.
"Lo que hemos hecho es recurrir a la biología para que un dispositivo
electrónico se autoestructure en un tubo de ensayo", aseguró el doctor Erez
Braun, profesor de física del Instituto de Tecnología de Haifa, Technion-Israel,
y autor de un estudio que describe la investigación en la publicación del
viernes último en la revista Science.
Los científicos han realizado proezas en los últimos años al construir
dispositivos increíblemente pequeños, no mucho más grandes que las moléculas
individuales, pero también advirtieron que las esforzadas técnicas son demasiado
lentas e ineficaces. "A fin de construir un circuito se necesitan inventar
formas que digan a las moléculas adónde ir y cómo conectarse unas con otras",
afirmó Braun.
Con esa finalidad muchos científicos recurrieron a la noción biológica de
autoensamble: utilizaron moléculas como las del ADN y proteínas, que pueden
unirse automáticamente con una configuración correcta.
Autoensamblados
"Tiene que ver con esa dinámica más que con lograr dimensiones pequeñas" aseguró
el doctor Horst Stormer, profesor de física de la Universidad de Columbia.
Stormer, que no está involucrado en la nueva investigación, describió el trabajo
como "un buen primer paso" hacia el autoensamble de los dispositivos
electrónicos.
Los científicos de Technion-Israel fabricaron transistores con tubos nano de
carbón, moléculas cilíndricas que miden la diez millonésima parte de una pulgada
de diámetro (2,54 centímetros) y que se asemejan a un alambrado.
Otros investigadores realizaron transistores similares que ofrecen un potencial
promisorio para reemplazar a la silicona cuando la actual tecnología llegue a
sus límites, dentro de una década, aproximadamente. Pero resta el desafío de
cómo guiar estos nanotubos hacia un lugar específico. En un primer trabajo
fueron colocados al azar, pero de casualidad algunos realizaron las conexiones
eléctricas correctas.
Desde entonces los investigadores buscaron una forma más práctica para unir los
billones de transistores que pueden ser necesarios para un chip de computadora.
Los científicos de la Universidad de Duke informaron en agosto que cubrían el
ADN con plata para producir cables ultrafinos. El grupo israelí es el primero en
utilizar ADN para construir un dispositivo electrónico que funcione. "Es una
demostración muy interesante, de un concepto totalmente nuevo en la manera de
ensamblar dispositivos", dijo el doctor Cees Dekker, profesor de física de la
Universidad Tecnológica de Delft, en Holanda, cuyo grupo de investigadores
realizó el primer transistor con nanotubo en 1998.
La nueva técnica aprovecha un proceso biológico conocido como "recombinación",
en el que un segmento de ADN es intercambiado por una pieza casi idéntica.
La célula utiliza la recombinación para reparar el ADN dañado y para cambiar
genes. Una proteína especial conecta el reemplazo de ADN con la localización
deseada.
Al unir el nanotubo a la proteína, aquél se desplaza al sitio exacto a través
del camino de ADN. "El ADN sirve como andamio, como plantilla donde los
nanotubos se asientan -aseguró Braun-. Eso es lo hermoso de utilizar la
biología."
Después, los científicos cubren el ADN con oro, lo que produce un dispositivo
electrónico simple que consiste en un nanotubo conectado a los cables de oro en
cada extremo.
La corriente que pasa por ellos puede ser encendida o apagada al aplicar un
campo eléctrico, la definición de un transistor. En un trabajo anterior, los
mismos investigadores mostraron que podían estirar el ADN sobre una superficie
para crear una plantilla a la cual enganchar los transistores juntos dentro de
un circuito. El próximo paso sería crear realmente dicho circuito, manifestó
Braun.
Otros grupos están buscando formas alternativas de construir circuitos
moleculares. El de Dekker está también explorando el uso de ADN, aunque desde
una acercamiento diferente: moléculas de ADN unidas en el extremo de nanotubos
que actuarían como "pegamento inteligente". Cada parte podría unirse únicamente
a otra determinada. "Es como un velcro, pero programable" aseguró.
Fuente: The New York Times