La tomografía por emisión de positrones (PET) predice la respuesta al tratamiento
La tomografía por emisión de positrones con flúor18-fluorodesoxiglucosa
(FDG-PET) permite predecir la respuesta al transplante de células madre en los pacientes con linfoma que se somenten a este tratamiento tras recibir quimioterapia a altas dosis. Una captación positiva determina con gran fiabilidad una baja respuesta a dicho tratamiento.
Los pacientes con linfoma de Hodgkin avanzado o con linfoma no Hodgkin agresivo pueden curarse con un tratamiento quimioterápico agresivo, pero cuando no lo hacen con la primera linea de terapia, o cuando recidivan tras ella, se puede mejorar el pronóstico utilizando quimioterapia a altas dosis con transplante de células madre (stem-cell), tratamiento que se indica en pacientes quimiosensible. Conocer de antemano qué sujetos tienen más posibilidades de responder a un tratamiento tiene grandes ventajas a la hora de diseñar una estrategia terapéutica y de toma de decisiones.
El FDG-PET, es capaz de diferenciar entre fibrosis y tumor activo y puede por tanto determinar cuantos están libre de enfermedad tras la quimioterapia a altas dosis y en cuantos queda enfermedad residual. Un estudio publicado en el último número de la revista 'Blood' intenta determinar el valor de esta prueba.
Se analizaron los datos clínicos y las imágenes convencionales de 61 pacientes con linfoma a los que se les había realizado un
PET. Los resultados de esta técnica se valoraron de forma ciega en relación con los datos clínicos/radiológicos. La presencia o ausencia de captación de (18F)FDG se relacionó con el tiempo libre de enfermedad y la supervivencia global.
De 30 pacientes con resultados del PET negativos (no captación) antes del transplante, hubo una respuesta completa en 25 (81%), tras un seguimiento medio de 1.510 días. Dos pacientes fallecieron durante el tratamietno, sin evidencia de recurrencia de enfermedad y en 3 pacientes hubo una recaída tras un periodo libre de enfermedad de 1.083 días.
De los 30 pacientes que presentaban captación en el PET antes del transplante, 26 (86,6%) presentaron progresión de la enfermedad tras un seguimiento medio de 402 días, de ellos 16 fallecieron. Solo 4 pacientes presentaron remisión completa. Estos datos indican una sensibilidad del 81% y una especificidad del 85% , con un valor predictivo positivo del 87% y un valor predictivo negativo del 80%.
En los pacientes con linfoma que reciban tratamiento con altas dosis de quimioterapia para someterse posteriomente a un transplante, la realización de
un estudio PET puede ser útil como factor pronóstico de buena respueta, de modo que esta prueba podría llegar a utilizarse de forma rutinaria en la evaluación de estos casos.
Fuente:
Blood 2003; 102: 53-9