Glucosamina y condroitina en el control de la artrosis (osteoartritis)

La glucosamina y la condroitina son eficaces en el control de los síntomas y en las alteraciones estructurales relacionadas con la osteoatritis. Parece abrirse una puerta a la esperanza en el tratamiento de una patología que hasta ahora ha tenido grandes dificultades para su control. Los datos proceden de un meta-análisis publicado en 'Archives of Internal Medicine'.

Las enfermedades musculoesqueléticas representan un gran problema de Salud Pública, siendo la osteartritis una de las principales causas de morbilidad y discapacidad en la segunda parte de la vida. Existen diferentes estrategias para intentar controlar esta enfermedad, entre las que se encuentran, la reducción de peso, el ejercicio, el uso de analgésicos, o la intervención quirúrgica. Además, en los últimos años se ha investigado sobre el papel de la condroitina y la glucosamina sobre el espacio articular y sus posibles efectos beneficiosos en el control de la osteortritis.

En el último número de la revista Archives of Internal Medicine se hace una revisión sistemática de todos los artículos publicados en la literatura sobre este aspecto. Había datos de suficiente calidad de 1.775 pacientes (1.020 tratados con glucosamina y 755 con condroitina) en 15 estudios diferentes. Se demuestra un efecto beneficioso estructural de la glucosamina, de forma que se consigue una reducción de 27 mm (IC 95% 0.13-0.41 mm) del espacio articular comparado con los que toman placebo, tras 3 años de administración diaria de 1500 mg de glucosamina sulfato. Los estudios realizados con condroitina muestran resultados similares, aunque dadas las características de los mismos es más dificil hacer una estimación cuantitativa.

En cuanto a los síntomas existen cambios significativos en los pacientes que reciben tratamiento activo comparado con los que toman placebo. El tiempo mínimo necesario para obtener un efecto beneficioso es de 2 semanas, siendo similar con ambos fármacos. El número de pacientes que es necesario tratar para obtener beneficio es de 5. La tasa de efectos adversos no fue superior en el grupo de tratamiento activo que en los que tomaron placebo.

El estudio por lo tanto, demuestra eficacia de la glucosamina y la condroitina en los síntomas y en los trastronos estructurales de los pacientes con osteoatritis. Existen todavía algunos aspectos que es preciso investigar como la relación entre la dosis, el tiempo de administración, las características de los pacintes o los posibles efectos diferenciales entre ambos componentes antes de poder hacer recomedaciones específicas a la hora de prescribir estas sustancias en esta patología.

Fuente: Arch Intern Med 2003; 163: 1514-22