Identifican un marcador de riesgo de carcinoma medular de tiroides

Un grupo de investigadores españoles ha encontrado un polimorfismo que indica un fuerte riesgo a padecer carcinoma medular de tiroides. Si el portador es homocigótico, la enfermedad adelanta su presentación en diez años. El estudio, publicado en Cancer Research, ha demostrado el importante valor que tiene como marcador el polimorfismo G691S del gen ret en ese tumor, tanto familiar como esporádico.

El oncogén ret es el responsable del síndrome MEN2 (neoplasias endocrinas múltiples de tipo 2). La existencia del polimorfismo G691S de ret es un marcador de riesgo de carcinoma medular de tiroides esporádico y actúa como modificador del fenotipo de la enfermedad, ya que cuando los portadores son homocigotos para el polimorfismo, el inicio de aparición de la enfermedad se adelanta diez años. Esta es la principal conclusión de un estudio desarrollado por un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), del Instituto de Salud Carlos III y del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, y publicado en el último número de Cancer Research.

Según Mercedes Robledo, del CNIO, y primera autora, la homocigosis es más prevalente en sujetos jóvenes y "el dato es especialmente relevante porque indica que la enfermedad se debe a la genética del sujeto, ya que en jóvenes todavía no ha dado tiempo a que influyan los factores ambientales".

Sujetos estudiados
Para la investigadora, el problema de algunos síndromes genéticos es que con la misma mutación, incluso dentro de una misma familia, la enfermedad no se manifiesta de la misma manera. "Para explicar esta situación hay que buscar factores genéticos que modifican la expresión de la enfermedad".

En este sentido, los polimorfismos, que están presentes en toda la población, han adquirido una importancia extraordinaria. Por ello, "comenzamos a estudiar la relación entre polimorfismos de genes relacionados con MEN2 y la expresión de la enfermedad". Para ello, estudiaron 198 individuos pertenecientes a 35 familias con MEN2, de los que 104 presentaban la mutación oncogénica y el resto no. Los compararon con un grupo de 653 controles sanos, procedentes del Centro Transfusión de la Comunidad de Madrid. Los análisis de los polimorfismos se llevaron a cabo en muestras de sangre.

"En todos los individuos analizamos cómo se comportaba el polimorfismo G691S. Comprobamos que en los casos índice (el primer afectado de una familia), si además de existir la mutación en ret hay homocigosis para ese polimorfismo, la enfermedad se adelanta en diez años".

Además, los científicos analizaron si el polimorfismo se puede considerar como un factor de riesgo independiente, y "en individuos que habían desarrollado espontáneamente carcinoma medular de tiroides volvimos a verificar que si eran homocigotos tenían un riesgo muy elevado y el adelanto citado en la presentación de la enfermedad".

En definitiva, Mercedes Robledo señala que lo verdaderamente interesante de estos trabajos es encontrar marcadores de riesgo de la enfermedad, aunque "desconozcamos su función", ya que los polimorfismos relevantes "podrán incluirse en un chip que sirva como herramienta diagnóstica".

El trabajo ha sido desarrollado por Robledo, Laura Gil, Marina Pollán, Arancha Cebrián, Sergio Ruiz, Marta Azañedo, Javier Benítez, Javier Menárgez y José María Rojas.

Pasado y Futuro
Mercedes Robledo trabaja desde 1997 en el síndrome MEN2, causado por el oncogén ret, situado en el brazo largo del cromosoma 10, que "es apasionante desde el punto de vista genético, ya que las mutaciones de este gen están relacionadas con enfermedades completamente diferentes, como el carcinoma medular de tiroides o, además de este tumor, el feocromocitoma".

La científica destaca la dificultad para encontrar sujetos para los estudios, ya que el carcinoma medular de tiroides es infrecuente (supone el 5 por ciento de todos los carcinomas de esta glándula), y sólo el 10 por ciento son familiares. Un obstáculo añadido es reclutar pacientes que cumplan todos los requisitos de un estricto protocolo. Robledo señala que su grupo está interesado en el carcinoma de tiroides, de cualquier tipo, y para desarrollar los estudios genéticos ya han conseguido reclutar un centenar de afectados. Reitera el interés de identificar marcadores de riesgo válidos sin conceder mayor importancia a su función, ya que de ellos dependerá poder detectar los individuos con riesgo muy elevado de presentar una neoplasia de tiroides, aunque "consulten al médico por un problema aparentemente sin importancia, como un nódulo".

Fuente: Cancer Research 63, 1814-1817, April 15, 2003