Coronavirus: Posible Responsable del SARS

La neumonía asiática o el Síndrome Agudo Respiratorio Severo (SARS) se ha relacionado con un nuevo tipo de coronavirus, no identificado hasta ahora en humanos. El reconocimiento del agente causal es sólo un paso más en el control de la enfermedad, no definitivo, pero si importante, puesto que permite avanzar en el campo de un posible tratamiento o vacunación y en el conocimiento de lo que está ocurriendo.

Los coronavirus son unos virus RNA de 80-160 nm de diámetro, con una cubierta con forma de corona solar, que le da el nombre. Son virus que crecen con dificultad en los medios de cultivo, y que hasta ahora se habían descrito como patógenos humanos responsables de cuadros respiratorios (catarro común), infecciones entéricas (generalmente niños menores de 12 meses), o en raras ocasiones en síndromes neurológicos. También se había aislado en algunos casos en neumonías en niños y en infecciones respiratorias de vías bajas en soldados, así como en reagudizaciones de bronquitis crónica. 

Se conocía su capacidad de transmitirse por aerosoles de vías respiratorias y por vía fecal oral. Los virus crecen en células epiteliales, y a veces se afectan riñones, hígado y ojos, órganos y otros tejidos ricos en macrófagos. En las infecciones catarrales el crecimiento parece tener lugar en el epitelio del tracto respiratorio superior, aunque hasta ahora no existe un modelo animal adecuado que permita confirmar estos aspectos. Clínicamente, la mayoría de las infecciones son autolimitadas y poco severas, aunque se conocía la posibilidad de que existieran complicaciones neurológicas. 

De los casos de neumonía identificados en diferentes países, se enviaron muestras a los 'Centers for Disease Control and Prevention' (CDC) en Atlanta, que colaboraron con investigadores de Vietnam, Singapur, Tailandia, Hong Kong, Canadá, Taiwán y EE UU Usando técnicas de aislamiento de virus, microscopía electrónica, estudios histológicos, serológicos y moleculares se hizo un estudio con el fin de identificar el posible responsable de esta enfermedad. 

El New England Journal of Medicine ha publicado la identificación de un nuevo coronavirus mediante cultivo, reacción en cadena de la polimerasa (PCR) y/o test serológicos que parece ser el responsable del SARS. Todos los pacientes cuyas muestras fueron positivas tenían relación directa o indirecta con el brote de Hong Kong y Guangdong. En 12 de estos pacientes se pudo hacer una ampliación de la PCR y obtener la secuencia del virus de muestras clínicas. Ninguno de los pacientes tenían metaneumovirus (que se había identificado en muestras clínicas, junto al coronavirus, en estudios preliminares). Este coronavirus no había sido identificado hasta ahora nunca en humanos. 

Los autores comentan como principales limitaciones del estudio que no se ha podido identificar antígenos de coronavirus o RNA en tejidos histológicos por lo que no se puede demostrar la asociación directa entre procesos patológicos. Además, no en todos los pacientes con SARS estudiados se pudo identificar el virus. Algunas de las posibles razones que hay para ello es la falta de sensibilidad de los test o el tipo de muestras estudiadas. 

A pesar de estos problemas los autores de este artículo así como las autoridades sanitarias, han considerado estos datos concluyentes. Se considera por tanto necesario realizar en muestras clínicas de pacientes con sospecha de SARS un estudio de PCR, es decir un test específico para determinar la presencia de ARN de este virus en dichas muestras. Parece que el virus puede aislarse en los 10 primeros días de la enfermedad, tras el inicio de la fiebre, aunque la duración de la viremia no se conoce exactamente. Ya existen test comerciales disponibles si bien las PCR hechas muy tarde pueden dar resultados negativos. 

Otro método diagnóstico sería la serología, realizada mediante test de ELISA que detecta la presencia de anticuerpos frente al virus. Aunque algunos pacientes tienen anticuerpos desde el día 14 del inicio del cuadro, la interpretación negativa definitiva no puede hacerse hasta pasados más de 21 días. La incapacidad para detectar anticuerpos en la mayoría de las muestras sugiere que el virus no ha circulado previamente. 

Son candidatos a ser estudiados con estas técnicas todos los casos sospechosos (fiebre mayor de 38ºC, síntomas respiratorios como la tos, disnea, taquipnea o hipoxia y antecedente de viaje a un área de las consideradas de transmisión en los 10 días antes, o contacto en los 10 días previos con una persona con sospecha de SARS o probables (caso sospechoso con evidencia radiológica de neumonía o hallazgos en la autopsia compatibles con síndrome del distres respiratorio del adulto). 

Fuente: N Engl J Med (on line)