Estados Unidos teme el uso de la
viruela como arma biológica
La vacuna contra
la viruela se utilizó para erradicar esta enfermedad del planeta. Sin embargo,
debido a que en algunos laboratorios todavía hay existencias del virus de la
viruela, se teme que ese virus pudiera usarse como arma. Esta situación ha
hecho que el Gobierno de los Estados Unidos se prepare para dar una respuesta en
caso de que ocurriera un brote de viruela.
Como parte de
estos preparativos se están creando equipos de atención de salud
especializados en viruela que responderían en caso de una emergencia. Los
integrantes de esos equipos investigarían, manejarían y controlarían un brote
de viruela. La participación en estos equipos es voluntaria, pero la vacunación
de todos sus integrantes es obligatoria por su seguridad propia y para
garantizar que los miembros de los equipos no pueden transmitir la viruela.
Las
personas que estén pensando vacunarse contra la viruela deberán informarse muy
bien acerca de esta enfermedad, de la vacuna y de sus efectos
secundarios—entre otros, de la posibilidad de reacciones que pueden poner en
peligro la vida; y, además, saber cuáles son las condiciones de salud que
indican que una persona no debería recibir la vacuna como parte de estos
preparativos, ya que correría un mayor riesgo de sufrir reacciones peligrosas.
Esta hoja informativa presenta un resumen de la información que se entregará a
quienes se les proponga la vacunación.
La viruela
- Actualmente,
la liberación deliberada del virus de la viruela se considera como una
posibilidad.
- La viruela es
una enfermedad grave, contagiosa y potencialmente mortal que puede evitarse
mediante la vacunación.
- La vacunación
efectuada dentro de los 3 días siguientes a la exposición al virus
prevendrá o reducirá considerablemente la gravedad de los síntomas en la
mayoría de las personas. La vacunación dentro de los 4 a 7 días que
siguen a la exposición brinda cierta protección contra la enfermedad o
podría reducir su gravedad.
La vacuna contra la viruela
- La vacuna es
segura y eficaz para la mayoría de las personas que la reciben. Esta misma
vacuna se utilizó para erradicar la viruela que ocurría en forma natural.
- La vacuna
destinada a las personas que responderán ante un brote de viruela ha pasado
todas las pruebas requeridas para que la Administración de Alimentos y
Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) autorice su uso como vacuna.
- La vacuna
contra la viruela suministra un nivel alto de inmunidad contra la viruela
por un período de 3 a 5 años, pero la inmunidad va disminuyendo de allí
en adelante.
- Las personas
que se habían vacunado contra la viruela anteriormente (antes de 1980)
deben suponer que hoy en día poseen poca o ninguna inmunidad a la viruela y
tendrán que vacunarse nuevamente si quieren formar parte de un equipo de
respuesta a la viruela.
- La vacuna
contra la viruela contiene el virus vaccinia vivo para proteger contra la
enfermedad. El virus puede propagarse a otras partes del cuerpo y a otras
personas. Por esta razón, hay que cuidar muy bien el sitio donde se aplicó
la vacuna.
- La vacuna
contra la viruela no contiene el virus que causa la enfermedad y, por eso,
no puede ocasionarla.
- La vacuna
puede tener efectos secundarios que van desde reacciones normales y
usualmente leves hasta reacciones graves que pueden llegar a causar la
muerte (véase el párrafo ''Posibles reacciones a la vacuna'', que figura
en esta hoja informativa).
- Las personas
que padecen ciertos trastornos de salud corren mayor riesgo de sufrir
reacciones graves y, por ende, no deberían vacunarse a menos que hayan
estado expuestas a la viruela (véase el párrafo ''Quiénes no deberán
vacunarse'' que figura en esta hoja informativa).
- Mediante exámenes
cuidadosos es posible identificar a quienes son más propensos a sufrir
reacciones graves a la vacuna para tratar de prevenirlas.
Posibles
reacciones a la vacuna
- Son comunes
las reacciones menores, como dolor en el brazo, fiebre y dolores en el
cuerpo.
- También
pueden ocurrir reacciones graves, entre ellas una reacción tóxica o alérgica
en el sitio de la vacunación, propagación del virus vaccinia a otras
partes del cuerpo o a otras personas, o propagación del virus vaccinia a
través de la sangre. (En el pasado estas reacciones se presentaron en unas
1.000 personas por cada millón de las que se vacunaron por primera vez).
- Pueden
ocurrir también reacciones que ponen en peligro la vida como inflamación
del cerebro, infección continua de la piel con destrucción de tejido, además
de desfiguración y erupciones dolorosas de la piel. (En el pasado, entre 14
y 52 personas de cada millón de personas vacunadas por primera vez
experimentaron estas reacciones).
- Sobre la base
de la experiencia anterior, se calcula que entre 1 y 2 personas por cada
millón de las que recibieron la vacuna podrían morir debido a
complicaciones de la vacuna.
Cuidado
del sitio de la vacuna
- Hay que
cuidar muy bien el sitio donde se aplicó la vacuna hasta que la costra que
se forma después de la vacunación se caiga por sí sola (en un lapso de
unas 2 a 3 semanas).
- El cuidado
apropiado (que incluye lavarse las manos, cubrir el sitio con gasa, usar
camisas de manga larga) puede reducir el riesgo de propagación del virus
vaccinia a otras partes del cuerpo o a otras personas.
- Cuando los
trabajadores de salud estan atendiendo directamente a los pacientes, deberán
cubrir la gasa con una venda semipermeable (o semiobstructora) como barrera
complementaria para evitar la propagación del virus vaccinia.
Quiénes
no deberán vacunarse (contraindicaciones)
Las personas que padecen alguna de las siguientes enfermedades, o que viven con
alguien que las padece, NO deben recibir la vacuna contra la viruela a menos que
hayan estado expuestas al virus:
- Eczema o
dermatitis atópica (aunque la enfermedad no esté activa actualmente, sea
leve o se haya padecido en la infancia).
- Otras
enfermedades de la piel como quemaduras, varicela, culebrilla, impétigo,
herpes, acné grave o psoriasis (quienes tengan alguna de estas enfermedades
deberán esperar hasta que la piel esté totalmente sana antes de vacunarse.
- Sistema
inmunológico (inmunitario) debilitado (por ejemplo, debido a un tratamiento
para el cáncer, un transplante de órgano, el VIH, o medicamentos como los
esteroides, utilizados para tratar afecciones autoinmunitarias y otras
enfermedades).
- Embarazo o
planes de quedar embarazada durante el mes que sigue a la vacunación.
Además,
no deberán recibir la vacuna contra la viruela quienes
- Sean alérgicos
a la vacuna o a cualquiera de sus componentes.
- Sean menores
de 12 meses de edad. Además, el Comité Asesor sobre Prácticas de
Inmunización aconseja que no se vacune a quienes sean menores de 18 años
de edad, a menos que exista una situación de emergencia.
- Padezcan una
enfermedad leve o grave de corta duración. (Estas personas deben esperar
hasta que se hayan recuperado totalmente para recibir la vacuna).
- Están
amamantando.
Costo
del tratamiento para las reacciones a la vacuna
- Los
tratamientos para las reacciones más graves pueden ser muy costosos. No hay
un programa federal para costear esos gastos. Sin embargo, los planes de
indemnización laboral o de seguro médico quizás los cubran. De no ser así,
la persona enferma tal vez tenga que correr con todos los gastos.
- Es posible
que alguna persona no pueda acudir a su trabajo luego de la vacunación
porque se encuentra enferma o por temor de transmitir el virus a otros. No
hay un programa que cubra el costo de estas ausencias. Las personas que se
vacunan deben consultar con su empleador para saber si él mismo o el plan
de indemnización laboral cubrirá estos gastos.
Fuente: Centers of Disease Control and Prevention, Enero de 2003