Identifican posible gen relacionado con trastorno de atención
Investigadores identificaron un pequeño lugar en la estructura genética humana en el que creen se halla un gen que juega un papel clave en el riesgo del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDA-H).
La misma región genética está implicada en la aparición del trastorno del desarrollo conocido como autismo, lo que sugiere, según los investigadores, que ambos problemas podrían compartir raíces genéticas.
El equipo de investigadores de Estados Unidos y el Reino Unido publicaron sus hallazgos en la edición de octubre del American Journal of Human Genetics.
El estudio atribuye la sensibilidad al TDA-H a una región específica del cromosoma 16, una región que investigaciones previas habían asociado al riesgo de autismo.
Los hallazgos, basados en 203 familias en las cuales al menos dos hermanos presentaban TDA-H sugiere que un gen aún sin identificar dentro de esta región del cromosoma es un factor de riesgo de TDA-H importante.
"Hemos reducido la búsqueda a uno de los muchos genes que se piensa están involucrados en el TDA-H", dijo a Reuters Health la autora principal del estudio Susan L. Smalley, de la Universidad de California-Los Angeles.
La investigadora y sus colegas calculan que las variaciones en un gen de esta región del cromosoma 16 podrían representar alrededor de un 30 por ciento del riesgo genético de TDA-H. Los especialistas creen que, en total, las características genéticas representan de un 70 a un 80 por ciento de las causas subyacentes al trastorno, indicó Smalley.
La científica y sus colegas se enfocaron en una región específica del cromosoma 16 después de que un rastreo preliminar del genoma indicara que estaba involucrado en el TDA-H, y después de que investigaciones previas lo hubieran implicado en el autismo.
El autismo es un trastorno del desarrollo que, según los cálculos, se presenta en uno de cada 500 niños y afecta, en un grado diferente, su capacidad de comunicarse, de relacionarse y de responder normalmente a su entorno. Algunos niños con autismo también muestran conducta autolesionante o agresiva.
El TDA-H es mucho más frecuente, y los niños con el síndrome presentan una mayor dificultad en enfocar la atención y en controlar su conducta.
Aunque el autismo y el TDA-H son "completamente diferentes", Smalley y sus colegas indicaron que ciertas características generales, como la falta de atención y la hiperactividad, caracterizan a ambos trastornos.
Es posible, según Smalley, que las variaciones en un gen en la región implicada del cromosoma 16 contribuyan a las "deficiencias comunes" halladas tanto en el TDA-H como en el autismo.
Sin embargo, añadió la investigadora, también es posible que los dos trastornos involucren genes separados que se encuentran en lugares cercanos.
El equipo de Smalley esta ahora intentando centrar su atención en el gen del cromosoma 16 vinculado al TDA-H, mientras continúan rastreando otros cromosomas para buscar "genes de riesgo" similares.
Según Smalley, los investigadores esperan que la identificación de los genes involucrados en el TDA-H permita a los médicos diagnosticar con más precisión el trastorno, un diagnóstico que hasta el momento, indicó la científica, "sólo se basa en la conducta".
El diagnóstico genético del TDA-H también podría revelar las diferentes formas fundamentales en que se presenta, las cuales pudieran responder de manera distinta al tratamiento.
Además, manifestó Smalley, las pruebas genéticas permitirían a los médicos "identificar a los niños a riesgo antes de (que se manifestaran) los síntomas", momento en el que se podría ayudar a los niños de forma preventiva y no mediante un tratamiento con medicamentos.
American Journal of Human Genetics 2002;71.
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