La azitromicina puede aumentar el FEV1 en niños con fibrosis quística
En el caso de los niños con fibrosis quística resistente al tratamiento convencional, un grupo de investigadores británicos recomiendan probar la administración de azitromicina durante 4 a 6 meses, como indican en el artículo que han publicado en el número del 28 de septiembre de la revista The Lancet. La recomendación se basa en una modesta respuesta en el volumen espiratorio forzado en 1 segundo (FEV1) que se observó en un ensayo cruzado controlado con placebo.
El doctor Mark Rosenthal y cols. (Royal Brompton Hospital, Londres, Reino Unido) distribuyeron aleatoriamente a 41 pacientes, cuya edad oscilaba entre 8 y 18 años, para que recibieran tratamiento inicial con azitromicina o placebo durante 6 meses. Tras un periodo de reposo farmacológico de 2 meses, se cruzaron los tratamientos.
Los pacientes habían mostrado una variación del FEV1 inferior al 10 % durante al menos 1 mes antes de la aleatorización. La pauta de dosificación fue de 250 mg/día para los pacientes que no pesaran más de 40 kg, y de 500 mg para los que pesaran más, lo que supone una dosis total de 6,2 a 12,3 mg/kg/día.
Los investigadores refieren que la media del FEV1 (criterio de valoración principal) y de la capacidad vital forzada (CVF) fue mayor en todo momento en el grupo que recibió azitromicina. La mejoría global a los 6 meses fue del 5,4 % para el FEV1 y del 3,9 % para la CVF.
Sin embargo, las respuestas fueron muy variables: 13 de los 41 pacientes mostraron una mejoría clínicamente significativa, considerando como tal una mejoría superior al 13 %. Cinco de los 41 pacientes sufrieron un empeoramiento.
Los investigadores encontraron que en el grupo de la azitromicina se trató adicionalmente con antibióticos orales a un número significativamente menor de pacientes que en el grupo tratado con placebo (p = 0,005).
Por otra parte, no observaron diferencias significativas entre los periodos de tratamiento activo o de tratamiento con placebo en cuanto al número de exacerbaciones pulmonares o de ciclos intravenosos de antibioterapia. Las concentraciones de interleucina-8 y elastasa neutrofílica en esputo, la frecuencia de la positividad de los cultivos, y la calidad de las puntuaciones del bienestar fueron también similares en los dos grupos. No se registraron efectos secundarios apreciables.
Rosenthal y sus colaboradores señalan que la azitromicina inhibió in vitro la desoxirribonucleasa humana recombinante (rhDNAsa). El análisis post-hoc mostró que los 15 pacientes que recibieron tratamiento concomitante con rhDNAsa las diferencias relativas medias entre los tratamientos empeoraron para el FEV1, la CVF y el flujo espiratorio medio.
«Ante un niño en el que falla el tratamiento convencional», afirman los autores, «el médico podría elegir entre probar el tratamiento con rhDNAsa o con azitromicina». Indican que la rhDNAsa posee un perfil de seguridad conocido y que generalmente produce una respuesta en 2 semanas. Por otra parte, la azitromicina no precisa nebulización y es significativamente menos cara.
El equipo investigador señala que Pfizer Pharmaceuticals (Groton, Connecticut, EE. UU.) facilitó los medicamentos empleados en el estudio y sugirió un diseño. Aparte de esto, no participó en la investigación.
Lancet 2002;360:978-984.
![]()