Los médicos argentinos recetarán medicamentos por sus nombres genéricos

A partir del 30 de agosto los medicamentos se recetarán por su nombre genérico y no por su marca, según lo dispuesto por una ley aprobada el jueves por el Congreso, la cual busca reducir el costo de los medicamentos, según una fuente oficial.

El proyecto, que fue sancionado en la madrugada del jueves por la Cámara de Diputados y comenzará a regir a partir del viernes, intenta aliviar el bolsillo de los empobrecidos habitantes del país, que atraviesa la peor crisis económica de su historia.

"Se aprobó hoy (jueves) a eso de las 02,00 de la mañana (0500 GMT). El viernes ya va a estar publicado en el boletín oficial", dijo a Reuters una fuente del Ministerio de Salud.

La medida permitirá a los consumidores elegir entre las distintas marcas de una misma droga, y por lo tanto podrán optar por distintos precios.

"Le estamos devolviendo a la gente el poder de elegir el precio, cosa que antes no tenía. Y esto le gusta a las personas porque todo el mundo quiere defender su salud y su bolsillo", dijo a periodistas el ministro de Salud, Ginés González García.

Según la cartera de Salud, los precios de los medicamentos aumentaron un 96 por ciento entre 1991 y 1997 pese a que en ese período casi no se registró inflación en el país.

"Es un enorme cambio cultural. Ustedes piensen que son más de 100.000 médicos, son 12.000 farmacias y somos 37 millones de argentinos. Es un cambio muy profundo que lo estamos haciendo a gran velocidad", señaló el funcionario.

La medida cuenta con el apoyo de la mayoría de las asociaciones de defensa del consumidor, las entidades de médicos y las asociaciones sindicales, pero algunos laboratorios se oponen a la implementación del proyecto.

"Yo quisiera que estuviéramos todos de acuerdo con esto, pero mi obligación es hacer política para todos. Si puedo, con todos, pero si no, con todos los que hay ahora ya es suficiente", dijo González García.

La ley fue sancionada en momentos en que el país se encuentra en una emergencia sanitaria que fue decretada en febrero para combatir la falta de medicamentos tras la devaluación del peso, que disparó el precio de algunas medicinas mientras que otras dejaron de importarse.

El presidente Eduardo Duhalde devaluó la moneda local en enero, lo dio un duro golpe al bolsillo de los argentinos cuyos sueldos están congelados pese al aumentos generalizados de los precios.

El país sudamericano vive la peor crisis económica de su historia que ya dejó a más de la mitad de la población en la pobreza y a 21,5 por ciento de las personas en edad de trabajar sin empleo.










Fuente: Reuters Health