El PET puede diagnosticar la Enfermedad de Alzheimer
La Tomografía de Emisión de Positrones (PET) servirá para detectar la
presencia de placas amiloides en el cerebro, que antes sólo se localizaban a
través de una autopsia, según se ha puesto de manifiesto en la VIII
Conferencia Internacional de Alzheimer y Enfermedades Asociadas, que se celebra
en Estocolmo.
Las imágenes del PET son capaces de detectar los signos físicos de la enfermedad de Alzheimer que antes sólo se podían observar cuando se efectuaba una autopsia. Se trata de una de las nuevas aplicaciones de la medicina nuclear, según ha puesto de manifiesto William Teheis, de la Asociación Americana de Alzheimer, que ha participado en la VIII Conferencia Internacional de Alzheimer y Enfermedades Asociadas, que se está celebrando en Estocolmo.
Después de diez años de trabajo, un equipo internacional ha desarrollado un agente que puede atravesar la barrera hematoencefálica, lo que ha permitido a un grupo del Centro PET de la Universidad sueca de Uppsala, visualizar las placas. Hasta el momento, la única forma de comprobar la presencia de placas era la autopsia. Si se confirman los resultados con ensayos clínicos, la importancia de la técnica podría tener interés en los fármacos para la enfermedad de Alzheimer, ya que se podría determinar su eficacia.
Agentes trazadores
Una de las mejoras alcanzadas por los especialistas en medicina nuclear son los agentes de contraste que localizan los problemas químicos y los errores en determinados procesos, que pueden ayudar a monitorizar los efectos de las terapias actuales y el desarrollo de otras nuevas. Por ejemplo, este año la Food and Drugs Administration ha aprobado un radiofármaco con fines terapéuticos. El agente, denominado Zevalin, de Idec Pharmaceuticals, en San Diego, obtuvo el visto bueno de la agencia estadounidense para los tumores del sistema linfático. Combina una molécula que se une sólo al cáncer con una sustancia radiactiva que lo elimina.
En medicina nuclear se inyectan dichos agentes a los pacientes para administrar fármacos radiactivos que tienen dos funciones: acumular el tejido o unirse a una molécula predeterminada, como puede ser la placa amiloide; o bien eliminan unas sustancias que permiten diagnosticar la lesión con imágenes de PET.
Uno de los retos de la medicina nuclear es determinan los cambios en la función del organismo o en los procesos químicos.
El inventor del PET, Michael Phelps, ha indicado que la técnica se podrá emplear para detectar los errores químicos y de función en el Alzheimer diez años antes de que aparezca la enfermedad.
Cirugía de 'by-pass'
Otro de los trabajos presentados en Estocolmo se centra en la cirugía de by-pass. Guy McKhann, de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, ha comentado que la cirugía de by-pass se asocia a un aumento del riesgo de ictus, a corto plazo a problemas de memoria y a largo plazo a deterioro cognitivo.
El experto ha indicado que el 2,6 por ciento de los pacientes intervenidos en su servicio presentaron un ictus y el 6,8 por ciento experimentó confusión o problemas de memoria a corto plazo.
Los investigadores evaluaron los cambios en la función cognitiva de sus pacientes al mes, al año y a los cinco años. A corto plazo se observó que los cambios cognitivos incluían problemas de atención y de memoria, que normalmente aparecían al año de la intervención.
No obstante, entre el año y los cinco años se identificaron una serie de deterioros congnitivos. Se ha observado que los pacientes con una enfermedad cerebrovascular más avanzada presentan un mayor deterioro mental. "Los pacientes que se someten a cirugía cardiaca con factores de riesgo de enfermedad cerebrovascular son los que se encuentran en un mayor riesgo de sufrir ictus, deterioro cognitivo y a largo plazo problemas en la memoria. Para este grupo se debería considerar una alternativa al by-pass".
Diario Médico
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