Corticoides en las crisis asmáticas ¿Vía oral o inhalatoria?

La revista 'Chest' publica en su último número un meta-análisis que analiza qué vía de administración de los corticoides es superior en los pacientes con crisis asmáticas moderadas. El trabajo concluye que las evidencias existentes hasta el momento no son suficientes como para aconsejar una u otra vía de administración de forma definitiva. 

Los autores del estudio analizaron todos los trabajos publicados hasta la fecha que compararan el uso de corticoides inhalados a altas dosis con corticoides orales en los pacientes que fueran dados de alta tras haber sido manejados en un servicio de urgencias por una crisis asmática. Sólo 7 estudios cumplían criterios para ser incluidos en el meta-análisis. 

Se analizaron a 1.204 pacientes, 612 tratados con corticoides inhalados y 592 con corticoides orales. El resto del tratamiento fue similar en ambos grupos: todos los pacientes recibieron beta2 agonistas. También se permitió el tratamiento con otras medicaciones como teofilina, bromuro de ipatroprio o agonistas beta de larga duración. Las variables de valoración fueron muy dispares en los distintos estudios, por lo que el número de pacientes que alcanzó dichos objetivos fue muy pequeño en cada grupo. 

No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en las recaídas en los dos grupos de pacientes cuando se evaluaron a los 7-10 días o a los 16-21 días. Tampoco hubo diferencias en la duración del tratamiento, o en la calidad de vida o en los ingresos hospitalarios durante la evolución. Los pacientes tratados con corticoides inhalados tuvieron un pico espiratorio mejor, siendo estas diferencias estadísticamente significativas, aunque clínicamente no relevantes (hubo una diferencia de 15L/min, cuando los estudios han demostrado que sólo diferencias de 30L/min se consideran clínicamente relevantes). 

Sin embargo, no está claro si los datos son suficientes como para establecer la igualdad entre los dos tratamientos. El odds ratio para la recurrencia a los 7-10 días es de 1,0 con un intervalo de confianza de 0,66 a 1,52; esto incluye la posibilidad de que el uso de corticoides inhalados puede prevenir una recaída de asma por cada 20 pacientes tratados o que puede causar una recaída por cada 19 pacientes tratados. 

Las conclusiones del estudio son que no existen evidencias suficientes como para indicar que un tratamiento es superior a otro. Incluso asumir la igualdad entre ambos tratamientos puede ser un error ya que los datos que existen hasta el momento pueden no tener suficiente potencia estadística como para obtener conclusiones. Por tanto ellos opinan que dado que el tratamiento oral es mucho más barato, no sería adecuado aconsejar el tratamiento inhalatorio basándose en estos datos. Como conclusión final, los autores creen que son necesarios más estudios que consigan obtener una evidencia suficiente como para aconsejar uno u otro tratamiento.




Chest 2002; 121: 1798-1805