No son necesarias pruebas invasivas para el diagnóstico de la infección por H. pylori
El test del aliento es tan útil como la endoscopia para el diagnóstico de la infección por H. pylori en los pacientes con dispepsia, y resulta una prueba más cómoda, barata y accesible, además de no tener riesgos.
Un grupo de investigadores del Instituto Robertson de la Universidad de Glasgow, estudiaron a 586 pacientes menores de 55 años, con dispepsia severa y que no tenían síntomas clínicos de enfermedad digestiva como disfagia, pérdida de peso, vómitos persistentes, sangrado digestivo o antecedentes familiares de neoplasia de tracto digestivo superior. Los pacientes fueron aleatorizados en dos grupos: test del aliento con y sin endoscopia. Los pacientes diagnosticados recibieron tratamiento erradicador (claritromicina, amoxicilina y omeprazol) y seguidos durante un año.
Al cabo de un año el cambio medio en la severidad de la dispesia fue similar en el grupo de los pacientes con endoscopia y en el de diagnostico no invasivo (4,8 y 4,6% respectivamente). La proporción de pacintes con resolución completa de los síntomas fue del 14 y el 11%. Tampoco hubo diferencias en el número de visitas que los individuos tuvieron que hacer al médico de cabecera o al especialista durante su seguimiento. En un 1,7% de los pacientes a los que se le había realizado una endoscopia hubo que repetir la prueba, frente a un 8,2% de los pacientes diagnosticados mediante el test del aliento.
Se evaluaron también aspectos relacionados con la calidad de vida del paciente. Sólo un 58% de los pacientes endoscopiados afrimaron que se volverían a hacer la prueba sin inconvenientes frente a un 99,7% de los pacientes a los que se les hizo el test del aliento. Un 96% de los sujetos a los que se les practicó el test no describieron haber sentido ninguna molestia, mientras que esta respuesta solo alcanzó el 13% en los pacientes endoscopiados.
Dentro de los hallazgos endoscópicos sólo hay que destacar un caso de linfoma MALT. De los 24 pacientes asignados al grupo de diagnóstico no invasivo que tuvieron que hacerse endoscopia durante el seguimiento en 17 no había alteraciones, en 6 esofagitis y en 1 úlcera duodenal.
Los autores concluyen que el test del aliento es una prueba que puede sustituir a la realización de endoscopias en los pacientes menores de 55 años con dispepsia, ya que prácticamente ninguno de ellos tiene un tumor, la prueba es igual de eficaz, más segura, y mucho más cómoda para los enfermos.
BMJ 2002; 324: 999-1002
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