Nuevos tipos de medicamentos experimentales contra el VIH podrían reforzar pronto la lucha contra el sida
Estos nuevos tratamientos han revelado ser particularmente eficaces contra cepas de VIH resistentes a los tratamientos actuales.
Nuevos tipos de medicamentos experimentales contra el virus del sida (VIH) han revelado tener unos resultados prometedores y podrían reforzar muy pronto el arsenal terapéutico en la lucha contra el virus causante de la enfermedad del sida, según informaron investigadores reunidos en Seattle (noroeste de Estados Unidos).
Los antirretrovirales actuales actúan bloqueando una de las tres proteínas que utiliza el VIH para multiplicarse en el interior de las células del sistema inmunitario: la proteasa, la transcriptasa inversa y la integrasa. El objetivo de estos medicamentos es reducir la presencia del virus en la sangre a niveles indetectables.
Pero frente a la creciente resistencia del VIH a los agentes más corrientes, las "antiproteasas", los investigadores tratan de buscar otras vías para luchar contra el virus. Varios de estos nuevos antirretrovirales fueron presentados con ocasión de la novena conferencia anual sobre los retrovirus que se celebra hasta mañana jueves en Seattle (Estado de Washington). Si su eficacia se confirma, reforzarán dentro de unos años el arsenal de tratamientos disponibles contra el VIH.
"Nos encontramos en una fase de desarrollo acelerado que permitirá que nos enfrentemos al problema actual de la resistencia del virus a los medicamentos", declaró Brian Gazzard, investigador en el Hospital Chelsea y Westminster de Londres.
En este sentido, la empresa belga Tibotec ha puesto a punto un nuevo agente antirretroviral llamado TMC125, capaz de bloquear la acción de la transcriptasa inversa. Este medicamento forma parte de una clase de inhibidores no nucleósidos de la transcriptasa inversa (NNRTI). Dos compuestos de este tipo existen ya en el mercado, la nevirapina y el efavirenz, pero se enfrentan a problemas de resistencia.
Eficacia considerable
Durante siete días de ensayos en monoterapia llevados a cabo en 12 pacientes, el TMC125 ha permitido reducir la carga viral del VIH en la sangre de un 99 por ciento, es decir el equivalente al efecto observado hace años en un cóctel combinado de cinco antirretrovirales.
"Es una reducción considerable. Este medicamento tiene una eficacia impresionante, pero todavía ignoramos cúanto tiempo dura el efecto, y cuales son los efectos secundarios a largo plazo en los pacientes", afirmó Brian Gazzard. "No sabemos por qué este medicamento es tan poderoso", admitió su colega Joep Lange, investigador de la Universidad de Amsterdam (Países Bajos).
Para evitar que el virus desarrolle una resistencia a esta nueva molécula, estará seguramente asociada a otros tratamientos en el marco de multiterapias, precisaron los investigadores.
Por otra parte, otro NNRTI, el DPC-083-203, que está siendo todavía desarrollado, ha mostrado una "importante reducción de la réplica viral en un 57 por ciento de los pacientes después de ocho semanas", indicó el doctor Nancy Ruiz, de los laboratorios Bristol-Myers Squibb.
Nueva generación de medicamentos
Otra proteína que parece ofrecer un importante potencial de ataque del virus es la integrasa, una enzima que cataliza la incorporación del ADN proviral en el ADN de la célula huésped, una etapa crucial del ciclo de multiplicación del virus, ya que convierte la infección en permanente.
La empresa farmacéutica japonesa Shionogi también ha puesto a punto una nueva generación de medicamentos capaces de bloquear más específicamente la acción de esta proteína del virus, de ahí su nombre de "inhibidor de integrasa". Durante ensayos llevados a cabo en ratones y perros, este compuesto molecular, llamado S-1360, reveló ser particularmente eficaz contra cepas de VIH resistentes a los tratamientos actuales (inhibidores de proteasa o de transcriptasa).
Europa Press
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