Hallan el mecanismo que usan los bilingües para no mezclar idiomas 

Los bilingües pueden eliminar palabras del otro idioma que no emplean en el proceso del lenguaje, según un estudio coordinado por Thomas Münte, de la Universidad Otto von Guericke, en Magdeburg, en Alemania, que se publica en "Nature".

Los bilingües necesitan unos mecanismos efectivos para prevenir las interferencias de la otra lengua mientras procesan el material de la otra. Utilizando imágenes de resonancia magnética, se ha demostrado que las palabras del idioma que no se utiliza se rechazan en un estado anterior al análisis semántico en los individuos que hablan dos idiomas.

En el estudio se seleccionaron sujetos bilingües para el castellano y el catalán y se compararon con individuos que sólo hablaban castellano. Los sujetos seleccionados tenían que presionar un botón cuando se les presentaban palabras de uno de los dos idiomas, mientras que tenían que ignorar las palabras del otro idioma o las pseudopalabras. Los potenciales cerebrales de los sujetos bilingües en respuesta a las palabras del idioma no empleado no fueron sensibles a la frecuencia de las palabras, lo que indica que el significado de dichas palabras no tienen acceso en los bilingües.

Las imágenes de resonancia magnética funcionales mostraron la activación de los patrones de los bilingües que incluyen un número de áreas que previamente estaban implicadas en el proceso fonológico y en el procesamiento de las pseudopalabras.

Parece ser que los bilingües utilizan una ruta de acceso fonológico indirecto al léxico para evitar que se produzcan interferencias de los dos idiomas que utilizan. En algunas ocasiones, la inhibición de la citada ruta falla en ciertos sujetos, lo que se demuestra en un ligero aumento de los errores en el empleo de palabras del idioma.

Sin embargo, se ha demostrado con medidas del comportamiento, de imágenes cerebrales y de parámetros electrofisiológicos un bloqueo eficaz del idioma que no se está empleando, por lo que probablemente utilizan un acceso indirecto al léxico.

Los autores del trabajo, en los que ha participado Antoni Rodríguez-Fornells, han indicado que se necesitan más estudios para poder generalizar los resultados obtenidos en el citado grupo de paciente.






Nature 2002; 415: 1.026-1.029