Nuevas directrices estadounidenses sobre cirugía en pacientes cardíacos
El American College of Cardiology (ACC) y la American Heart Association (AHA) han actualizado sus recomendaciones acerca de las intervenciones quirúrgicas no coronarias en pacientes cardíacos, entre las que destaca la de retrasar la cirugía en los pacientes a los que se ha implantado recientemente un stent.
Los especialistas de ambas sociedades -que publican sus recomendaciones en el "Journal of the American College of Cardiology"- aconsejan que entre la colocación de un stent y una intervención no cardíaca debe existir un período de al menos dos semanas, aunque lo ideal sería de cuatro a seis semanas. También reconocen que existe incertidumbre en el tiempo a transcurrir en el caso de una angioplastia. Las nuevas recomendaciones señalan que es necesaria como mínimo una semana para permitir la recuperación de los vasos. El mayor tiempo requerido cuando a la angioplastia se le añade la colocación de un stent obedece a la necesidad de completar el tratamiento con fármacos anticoagulantes.
El problema, explican, es que el stent coronario reciente aumenta el riesgo de desarrollar un trombo en la arteria, mientras que la terapia anticoagulante incrementa las posibilidades de mayor sangrado de la herida quirúrgica.
Estas recomendaciones son, a grandes rasgos, muy parecidas a las publicadas por estas sociedades en 1996. Aparte de estas precauciones quirúrgicas en pacientes con stents, también abogan por un uso más amplio de fármacos betabloqueantes para el control de la tensión arterial antes de la intervención, incluso en procedimientos de emergencia.
JACC 2002;39
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