Relacionan una disfunción de la corteza prefrontal con el aumento de dopamina en esquizofrénicos

Esto sugiere estrategias de tratamiento que apuntan a la disfunción de la corteza prefrontal, no solamente al exceso de dopamina.

Científicos del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos han descubierto que el incremento de la actividad de la dopamina en el cerebro de personas esquizofrénicas puede tener una relación directa y
significativa con una disfunción en la corteza prefrontal de su cerebro, según publicaron estos expertos en la revista Nature Neuroscience.

Mediante el uso de la imagen funcional del cerebro, estos científicos han relacionado dos irregularidades presentes en el cerebro de un paciente con esquizofrenia que si bien son claves en la enfermedad, nunca habían sido relacionadas entre sí. Los científicos han demostrado que cuantos menos lóbulos frontales se activan durante un ejercicio de memorización, más ascensos anormales del componente químico dopamina se producen; concepto que es la base de las falsas ilusiones y alucinaciones de los pacientes con
esquizofrenia.

Junto a otras evidencias, ésta sugiere que el exceso de actividad de la dopamina que es suprimida por los fármacos antipsicóticos, puede haber sido provocado por un defecto en la corteza prefrontal, es decir, el centro de control ejecutivo del cerebro.

Los autores explican que utilizaron dos tipos diferentes de marcadores radioactivos en las mismas sesiones de escáner con 6 pacientes esquizofrénicos y 6 personas sanas. De este modo, realizaron controles en diferentes tipos de actividad cerebral simultáneamente. Una forma radioactiva de oxígeno reveló donde fluía la sangre, y por lo tanto, qué partes del cerebro estaban activas durante los ejercicios del experimento.

Por otra parte, un marcador radiactivo del precursor químico de la dopamina indicó la actividad de ésta. Las mediciones fueron realizadas mientras los sujetos llevaban a cabo un razonamiento abstracto o un ejercicio de memoria que activa la corteza prefrontal. Como en estudios previos, los pacientes mostraron una activación prefrontal reducida y llevaron a cabo la prueba deficientemente, sugiriendo un funcionamiento alterado de esta parte del cerebro.

Además, en comparación con otros hallazgos, la actividad de la dopamina de los pacientes fue anormalmente elevada. En los esquizofrénicos, los investigadores observaron una conexión y una elevada correlación entre estas dos anormalidades, lo que sugiere que hay una actividad de un "mecanismo pato-fisiológico común"


Europa Press