Un nuevo test basado en PET y un marcador detecta precozmente depósitos de amiloide 

Un equipo de científicos dirigidos por Jorge Barrio, de la Universidad de California en Los Angeles, ha desarrollado un test que puede ayudar a detectar los cambios cerebrales relacionados con el Alzheimer antes de que aparezcan los primeros síntomas de la enfermedad. 

Se basa en el empleo de una técnica de imagen y se probará en ensayos clínicos antes de recibir la aprobación de la Food and Drug Administration (FDA), señala Barrio en su artículo, que publica este mes "American Journal of Geriatric Psychiatry".

El científico confía en que el nuevo procedimiento sea útil para el desarrollo de nuevas terapias contra esta enfermedad y para diagnosticar a los sujetos de riesgo antes de que aparezcan los primeros síntomas.

Actualmente, el diagnóstico se establece en función de los síntomas, aunque el diagnóstico de confirmación no es posible hasta después de la muerte, cuando la autopsia revela la existencia de placas cerebrales de amiloide.

Nuevo marcador
Anteriormente, los científicos se habían propuesto desarrollar un método no invasivo basado en el empleo de tintes y otros marcadores que se fijaran en los depósitos característicos del Alzheimer. Sin embargo, esos marcadores no habían conseguido trasladarse por la sangre al cerebro, o habían sido ineficaces. En el presente trabajo, el grupo de Barrio ha detectado las placas en el cerebro de personas vivas utilizando un nuevo marcador químico, denominado FDDNP y la técnica PET (tomografía por emisión de positrones). Durante la prueba, una PET escáner, el paciente recibe una inyección del marcador de forma que se pueden observar las zonas cerebrales en las que se acumula el FDDNP.

En un estudio en el que se compararon nueve pacientes con Alzheimer y otros tantos sujetos sanos, los investigadores encontraron en los primeros concentraciones más altas del marcador acumulados en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria.

Además, confirmaron la precisión de esta técnica al realizar la autopsia a los pacientes de Alzheimer que fallecieron posteriormente.

Para Jorge Barrio, el punto más importante de este trabajo es el poder realizar un diagnóstico temprano de la enfermedad neurodegenerativa. "Actualmente, el proceso se diagnostica décadas después de su inicio, ya que los síntomas no aparecen en los primeros estadios de la enfermedad". El científico californiano recuerda que los primeros signos de Alzheimer son los depósitos de proteína amiloide, que los facultativos no pueden visualizar en los primeros momentos de su formación.

Mejorar terapias
Si las placas pudieran detectarse de forma precoz, los médicos podrían tratar antes y mejor a los pacientes. "A pesar de que no hay un tratamiento curativo, existen desarrollos prometedores, como la evidencia reciente de que ciertos fármacos antiinflamatorios pueden retrasar la aparición de pérdida de memoria". Así, cuanto antes se instaure el tratamiento, más posibilidades hay de retrasar el inicio de la enfermedad.

En opinión de Barrio, "al aumentar la supervivencia de las personas gracias a la mejoría de las terapias contra el cáncer y las cardiopatías, habrá más incidencia de Alzheimer, lo que justifica la necesidad de disponer de un método de detección temprana".

Prueba de glucosa
Un sencillo test sanguíneo realizado en la consulta del médico puede identificar a diabéticos que no han sido diagnosticados, revela un estudio realizado por David Edelman, del Centro de Veteranos de Durham, en Estados Unidos, y publicado en el número de enero de "The Journal of General Internal Medicine". Según el autor, los sujetos que presenten algún factor de riesgo (obesidad, hipertensión arterial o antecedentes familiares de diabetes) pueden ser candidatos a someterse a esta nueva prueba.

El investigador sostiene que los procedimientos actuales para detectar la diabetes no han demostrado el beneficio coste/efectividad, y programas de cribaje a gran escala en la población no consiguen que todas las personas con riesgo consulten con el médico. Edelman asegura que el test de glucosa clásico exige muchas horas de ayuno previo a su realización y los resultados no siempre son fiables. Para evaluar la eficacia de otras técnicas de detección, el grupo de Edelman seleccionó el test de HbA1C, que indica de forma precisa los niveles de glucosa en sangre durante los tres meses previos y puede detectar al menos el 75 por ciento de los casos de diabetes, con la ventaja de que no requiere ayuno. La prueba se realizó en 1.253 individuos, y tras someterlos a ambas pruebas encontraron que el 4,5 por ciento eran diabéticos sin diagnosticar.



Fuente: Diario Médico