Los avances científicos del 2001, según "Science"

La publicación de los borradores del genoma humano, la nueva información sobre las funciones del ARN o las "bombas inteligentes" contra el cáncer figuran en la lista.

Como cada año por estas fechas, la revista "Science" ha hecho pública la relación de avances científicos más destacados del año que acaba, si bien el más destacable no entra en el campo de las ciencias biomédicas, pues tal honor se lo llevan los circuitos informáticos a escala molecular.

No obstante, son varios los logros científicos biomédicos que entran en la lista. Entre ellos, lo que los editores de "Science" denominan la revolución del ARN. Señalan que el ácido ribonucleico se ha revelado en el 2001 como "increíblemente versátil", al salirse de su papel tradicional de mensajero genético y mostrar que lleva a cabo un gran número de funciones que se desconocían. Por ejemplo, tiene capacidad para silenciar genes tanto en plantas como en animales de experimentación y en el ser humano.

Evidentemente, la revista norteamericana también destaca la publicación de los dos borradores del genoma humano –en "Science" y "Nature"- a cargo del consorcio internacional para su secuenciación y de la compañía Celera Genomics, años antes de lo que nadie había imaginado y ofreciendo resultados sorprendentes, como el hecho de que sólo tengamos poco más de 30.000 genes. Asimismo, se subraya que ya se ha secuenciado el genoma de más de 60 organismos.

Otro avance de gran interés es lo que llaman "señales de tráfico neuronal". Este año se ha descubierto cómo los axones de las neuronas saben dónde deben crecer dentro del sistema nervioso en desarrollo, una información que puede ser de gran ayuda en la investigación de estrategias para reparar los nervios de adultos lesionados.

En el campo del cáncer también se han producido logros importantes. Los editores de "Science" destacan la aparición en la clínica de una nueva clase de fármacos, las llamadas "bombas inteligentes" específicas, dirigidas hacia defectos bioquímicos precisos que causan determinados tipos de neoplasias. Como ejemplo, citan que la FDA estadounidense aprobó el Glivec, fármaco que inhibe una enzima defectuosa asociada a un tipo de leucemia.

En cuanto a lo peor del año, destacan el "vacío científico" que caracteriza a la Administración Bush.

Finalmente, consideran que los temas candentes del 2002 serán las investigaciones con células madre en la industria privada, el campo de la proteómica, las enfermedades multifactoriales. 


Science 2001;294:2443-2446