El Pentágono admite una alta incidencia de esclerosis lateral amiotrófica entre veteranos de la Guerra del Golfo

El número de casos entre los militares que sirvieron hace diez años en el Golfo Pérsico es el doble de lo que sería normal, aunque no se han determinado las causas.

El Departamento de Defensa y el de Asuntos de Veteranos del Gobierno estadounidense declararon de forma conjunta que entre los veteranos de la Guerra del Golfo la incidencia de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) duplica a la del resto de la población, tras años de negar la relación entre la enfermedad y la presencia en la guerra. "Los peligros del campo de batalla moderno no son sólo heridas de bala y cortes de sable, debemos ser conscientes de ello y actuar en consecuencia", declaró el Secretario de Asuntos de Veteranos, Anthony Principi.

La declaración se basa en las conclusiones preliminares de un estudio de más de 2,5 millones de veteranos iniciado en marzo del pasado año, pero de momento no ha determinado la causa concreta por la que 40 veteranos han desarrollado la enfermedad. Las autoridades han afirmado que proporcionarán pensiones de discapacidad e indemnizaciones a las familias de los fallecidos.

Desde el regreso de los soldados del Golfo Pérsico, 100.000 militares han manifestado padecer diferentes síntomas, que van desde fatiga, dolor muscular, pérdida de memoria, e insomnio. Algunos han sugerido la exposición a armas químicas, el estrés o las medicinas preventivas como causas de estos síntomas, pero no se ha demostrado ninguna relación entre la presencia en el Golfo y los síntomas hasta ahora.

El estudio identificó 40 casos de ELA entre los 700.000 soldados que combatieron en el Golfo, 19 de los cuales han fallecido. Sus datos se compararon con los de 1,8 millones de militares que sirvieron en esa época, pero no en el Golfo, de los que 67 desarrollaron la enfermedad. Las probabilidades de padecerla entre los veteranos del Golfo es de 6,7 entre un millón, mientras que en el segundo grupo es de 3,5 entre un millón.