La viruela y el sarampión pueden reaparecer y extenderse de forma rápida
"Nature" publica dos estudios sobre las epidemias de viruela y sarampión. Analizando los datos sobre las epidemias de la segunda mital del siglo XX, se ha comprobado que ante un ataque bioterrorista, estas infecciones se transmitirían con rapidez.
La viruela se erradicó en 1979, pero los recientes acontecimientos han reavivado el miedo a un posible retorno de la enfermedad de mano del bioterrorismo. En el pasado, la población tenía un nivel de inmunidad natural frente a la enfermedad y la mayoría de los sujetos estaban vacunados. Sin la enfermedad para mantener los niveles de inmunidad naturales y sin la vacunación, la población actual es más susceptible a la viruela.
La pregunta que se plantea en estos momentos y teniendo en cuenta un posible ataque bioterrorista es con qué rapidez se puede extender la viruela. Raymond Gani y Steve Leach, del Centro de Microbiología Aplicada y de Investigación, en Salisbury, Reino Unido, han estimado la susceptibilidad de la población a adquirir la infección utilizando un modelo matemático de epidemia que tiene en cuenta los datos históricos de Europa y Estados Unidos. Los resultados de su trabajo se recogen hoy en "Nature".
Uno de los factores cruciales para cualquier análisis del riesgo es R0, es decir, el número medio de casos secundarios infectados por cada caso primario. No obstante, la estimación aplicada recientemente ha variado ampliamente para ser utilizada de forma práctica y aparecen factores a los que no se les había prestado atención, como la situación socioeconómica o la inmunidad común.
Transmisión
Los autores han utilizado un modelo epidemiológico para mostrar de una forma más consistente la derivación del R0. Ante la posibilidad de que la viruela pueda reaparecer, la transmisión potencial estimada predice una rápida extensión antes de que se puedan establecer intervenciones de las autoridades sanitarias competentes, porque tanto la inmunidad natural como la vacunación ya no son efectivas.
En otro trabajo que también se publica hoy en la misma revista, el equipo de Bryan Grenfell, de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, ha efectuado un nuevo análisis de las epidemias de sarampión que indica que comienzan en las grandes ciudades y luego se expanden alrededor de las ciudades y de las pequeñas poblaciones en oleadas. Dicho trabajo sugiere que en las grandes ciudades de los países desarrollados deberían establecerse buenos programas de vacunación con el fin de controlar la enfermedad.
Los investigadores han analizado los datos semanales del sarampión que tuvieron lugar en Reino Unido entre 1944 y 1994, combinando teorías ecológicas y epidemiológicas y métodos que emplean los físicos.
Según los datos manejados en el trabajo, la vacunación redujo, pero no eliminó las oleadas de la transmisión de la enfermedad. Una vez que se rompieron las oleadas, la vacunación sólo limitó el efecto del progreso de la infección.
En un artículo sobre el trabajo que se publica hoy en "Nature", Peter M. Strebel y Stephen L. Cochi, del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta, indican que la información del estudio de Grenfell puede guiar las estrategias preventivas.
Nature 2001; 414: 748-751/716-723/695-696
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